05 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT
ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE

La Caminera, un refugio para cuidarse de principio a fin

Este 5 estrellas tiene un spa dedicado al aceite de oliva, campo de golf, aeródromo propio y una gastronomía comandada por Javier Aranda

La Caminera se tiene que considerar un verdadero Club de Campo, pues es mucho más que un hotel. Localizado en un promontorio que se eleva sobre el vasto campo manchego, desde sus ventanales se divisa un mar de olivares y tierras de labranza, como un lienzo de tonos verdes, rubios y rojizos, con un cielo infinito y esa magia de los paisajes cervantinos. Su germen fue un antiguo cortijo, ampliado hasta convertirse en un cinco estrellas con mil hectáreas de terreno que atrae a mucho público internacional.

Su aeródromo propio permite tomar tierra a todo tipo de jets privados, lo cual da una idea del tipo de cliente al que aspiran, pero ello no quiere decir que no sea una escapada perfecta a apenas 2 horas de Madrid en coche o tren. El hotel se estructura en cuatro torres conectadas por cuatro alas y un patio central porticado, al estilo manchego. Tanto los espacios comunes como las habitaciones presentan un estilo decorativo que aúna piezas modernas, curiosas antigüedades y referencias al entorno, caso de distintas piezas ornamentales en madera de olivo. El espacio es el gran lujo en todas las estancias, llegando sus suites a superar los 80m cuadrados.

Una gastronomía a la altura

 Al frente de la dirección gastronómica de todos los restaurantes de La Caminera se encuentra el toledano Javier Aranda, uno de los chefs de mayor proyección en el panorama actual. Formado en la Escuela de Hostelería de Toledo y en grandes referentes de la cocina española como El Bohío, Ars Vivendi, Urrechu o Santceloni, Aranda saltó a la primera línea al ponerse al frente de los fogones de Piñera. En 2013 llegó su primer proyecto en solitario, La Cabra, que recibió una estrella Michelin al año de su apertura, cuando el chef contaba con solo 27 años. Gaytán, su segundo restaurante, abrió en 2016 y, a los cinco meses de su inauguración lograba también la apreciada estrella, confirmando una trayectoria meteórica.

En Retama, restaurante gastronómico de La Caminera, Aranda ha aceptado el reto de adaptar su particular esencia culinaria con un vanguardista homenaje a la cocina manchega y al producto de la tierra, mezclando modernidad y tradición en una propuesta donde recetas y materias primas locales conviven con técnicas y sabores de otras culturas; así, podemos encontrar el cremoso de sopa de ajo con sacramentos; la pipirrana con bacalao y jugos asados; la perdiz frita del revés con estragón y curry de mejillón o el lomo de ciervo, coliflor y raíz de loto. Esta ‘identidad propia con influencia global’ se condensa, en este comedor de estética minimalista, en dos Experiencias Gastronómicas: Tradición by Javier Aranda (55 € por persona; suplemento maridaje de vinos: 30 € por persona) y Retama by Javier Aranda (85 € por persona; suplemento maridaje de vinos: 45 € por persona).

La Caminera ofrece una segunda propuesta de restauración, El Prado Lounge Restaurant, con una carta variada y más informal, también bajo la supervisión de Aranda y con guiños al recetario local y de temporada (empanadillas de guiso de carcamusas, ensalada de perdiz escabechada, steak tartar, rablé de cordero al kamado o tarta de queso manchego). Ambos espacios se nutren de una espectacular bodega subterránea con más de 200 referencias de todo el mundo –con predominio de los vinos de las D.O. de Castilla La Mancha–, algunos vinos de garaje y rarezas.

Un spa y su aceite

Para relajarse tras una intensa jornada campera, nada mejor que Elaiwa Spa by L’Occitaneelaiwa significa oliva en griego–, en alianza con esta prestigiosa marca de cosmética mediterránea de ingredientes naturales y alta calidad. Se basa en un novedoso concepto, el Olive Oil Spa Sommelier: se ofrecen diferentes aceites de oliva cosechados en la propia finca (arbequina, picual y cornicabra) y se diseña un tratamiento personalizado a través de masajes inolvidables –como Acarreo, una exfoliación con huesos de aceituna mezclados con el aceite escogido; o Almazara, que combina técnicas de maderoterapia–.

La Caminera Club de Campo: Camino de Altamar, s/n. Torrenueva (Ciudad Real)

Web: www.hotellacaminera.com

 

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