Valencia motor de la reactivación con la Exposición Internacional de Vivienda

El catedrático de arquitectura José Mª Lozano explica su propuesta para que Valencia organice la Exposición Internacional sobre Vivenda post-Covid19, e invita a los valencianos a sumarse.

El pasado jueves tuve el honor de ser escuchado en la Comisión no permanente impulsada por la corporación municipal y presidida por el señor Alcalde para la “Reconstrucción de Valencia” tras la crisis sanitaria. Pese a mi discrepancia con la denominación oficial de la comisión -o precisamente por ello- me dirigí a los portavoces de los diferentes grupos políticos que la integran poniendo a su disposición, y por ende de todos los valencianos, los modestos resultados de años de docencia, investigación y práctica profesional en materia de territorio y arquitectura, de casa y ciudad, muy concretamente en el amplio campo disciplinar de la Regeneración Urbana.

La ciudad segura y saludable como objetivo, en sus tres registros de seguridad física, social y jurídica para su primera condición, y coincidiendo con criterios de profesionales de la medicina que me antecedieron en el uso de la palabra, lo saludable como algo más que lo higienista y lo sano, la calidad medioambiental y paisajística de la ciudad, la felicidad de vivir y relacionarse. Socializarse si lo prefieren. La ciudad flexible, como característica espacial y de desarrollo orgánico, que permita su funcionamiento ordinario y admita, sin quiebra, situaciones singulares ya sean de fiesta y celebración (Fallas, Corpus, Feria de Julio, 9 d`Octubre …), ya resulten de riesgo y duelo (como hoy).

El concepto de densificación y de ciudad compacta, horizonte a recobrar tras la ilusión de una ciudad dispersa que ha acaecido insostenible y de casi imposible mantenimiento cuando alcanza cifras desorbitadas de habitantes, invita al concurso de conceptos como el de renaturalización y el de reciclaje.

La ciudad tranquila (slow city) y la ciudad amigable con los mayores (age friendly cities) son corolarios derivados de primer orden, así como las cuestiones de perspectiva de género que la profesora Eva Álvarez desgranó en su intervención al respecto. En ambas, en todas, la peatonalización es objetivo irrenunciable.

Ciento once años después de la Exposición Regional de 1909, Valencia puede organizar la primera Exposición Internacional sobre la “vivienda post-COVID19", que analice los resultados de las investigaciones con motivo del confinamiento generalizado en numerosos países, cuestiones tan diversas como la innovación tecnológica, las nuevas tipologías familiares, el coliving, las viviendas cogeneracionales...

Recurriendo a la memoria urbana, a la histria de la ciudad y de la arquitectura de la vivienda, evoqué -y lo hago de nuevo ahora- ese “nuevo arte de vivir” (Mies van der Rohe) que, con las aportaciones de los mejores y más comprometidos arquitectos de diferentes países, precipitó en la Gran exposición de la vivienda de Stuttgart de 1927. Y, rememorando nuestra propia historia
urbana, la importantísima Exposición Regional de 1909, que en la práctica cursó como internacional por su repercusión económica y social. Y por el impulso y motivación que supuso para la exportación e internacionalización de productos valencianos.

Ciento once (111) años después, la propuesta que yo mismo califiqué de tan ambiciosa como realista, de que Valencia organice la primera Exposición Internacional sobre la “vivienda post-COVID19”, una suerte de muestra real y construida, analizando los resultados de las numerosas investigaciones producidas precisamente con motivo del confinamiento generalizado en numerosos países del mundo, aunque en continuidad con la profusa investigación ya anterior a la crisis sanitaria; contemplando cuestiones tan diversas como la innovación tecnológica, las nuevas tipologías familiares, el coliving, las viviendas cogeneracionales, lanvivienda tutelada, la autoconstrucción, y sin olvidar la vivienda de emergencia, la destinada a sectores especialmente vulnerables, la arquitectura de la vivienda social en su conjunto, despertó el interés expreso, tanto de la líder de la oposición, señora Catalá, como del alcalde señor Ribó.

Me admitirán lo valore, y así lo expresé públicamente, como el mejor reconocimiento a mi sincera y meditada aportación y una dignísima consideración de mi dilatada trayectoria de arquitecto valenciano.

Nuestra participación en redes universitarias de investigación en la materia en numerosos países de nuestro entorno o cultura y las estructuras de investigación en cuanto a vivienda de la Escuela de Arquitectura de Valencia, así como la constante preocupación por la arquitectura de la ciudad del Colegio de Arquitectos de la Comunidad y del Territorial de Valencia, así como de otros colegios profesionales, asociaciones vecinales e instituciones pública y privadas, y no pocos y diversos profesionales comprometidos con la calidad de la ciudad de Valencia, constituye una base muy firme para una candidatura que Valencia puede reclamar sin complejo a nivel internacional.

Permítaseme, desde aquí, expresar mi profundo agradecimiento al Ayuntamiento de Valencia e invitar a los valencianos a sumarse a mi propio entusiasmo.

José María Lozano Velasco es catedrático de arquitectura de la Universidad Politécnica de Valencia

 

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