21 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Kichi se retrata y aporta la peor muestra de vulgaridad a Miguel Ángel Blanco

En la carrera de los dirigentes de Podemos estos días por ver quién protagonizaba el peor gesto de desprecio a la memoria del concejal asesinado por ETA, el alcalde de Cádiz ha hecho méritos

No han sido pocas las faltas de respeto que ha sufrido estos días la memoria de Miguel Ángel Blanco a manos de Podemos y sus aledaños. Este viernes Rafael Latorre se encarga en concreto del terrible desprecio del alcalde de Cádiz. En una demoledora columna El Español titulada El Aguarrás de Kichi recuerda que "ha aprovechado el homenaje a Miguel Ángel Blanco para rendir tributo a los represaliados por la dictadura franquista. Supongo que habrá quien lo vea bien y que argumente que nunca sobra el recuerdo a la víctimas de una tiranía y que cualquier ocasión es buena para acordarse de su dolor. Y sin embargo algo debería resultarles sospechoso. Piensen en lo siguiente: Kichi jamás aprovecharía un acto en homenaje a los represaliados por la dictadura franquista para rendir tributo a Miguel Ángel Blanco. Pueden ustedes apostarlo". 

Porque, según Latorre, "Kichi sabe que a la hora de condenar la violencia 'menos es más' y que la contundencia de una breve oración enunciativa simple se pierde con cada subordinada, no digamos ya con una adversativa. La fórmula que empleó el regidor fue: "Hoy recordamos tanto a Miguel Ángel Blanco como a todas las víctimas del terrorismo, ya sean de ETA, del 11-M o de la dictadura franquista". En la frase se aprecia perfectamente que la subordinada actúa como un disolvente". 

"ETA, el 11-M o la dictadura franquista": esa ‘o’ es una indecencia. Esa ‘o’ es un paliativo del dolor, que sugiere que la víctima es intercambiable y que, aunque el regidor Kichi se detiene en la dictadura franquista, podría enumerar una interminable sucesión de injusticias históricas que convierten el recuerdo de Miguel Ángel Blanco en una vulgaridad", matiza. 

En su opinión, "recordar en el homenaje a una víctima de la violencia que hay otras víctimas de la violencia es como decir que el martirio del homenajeado y el sufrimiento de quienes lo amaban no tiene nada de particular. Es algo parecido a hablarle de Ruanda a un superviviente de Auschwitz o a acudir a un funeral para recordarle a la familia del finado que cada día mueren miles de personas en el mundo. ¿Hay algo más repugnante que ponerse estadístico en un entierro? Eso es lo que ha hecho Kichi, en un gesto que parece banal pero que no lo es porque está teñido del sectarismo más infame. ¿Qué hubieran dicho Kichi o Carmena si en la inauguración del monumento a los abogados de Atocha el alcalde José María Álvarez del Manzano hubiera recordado la quema de conventos en la II República?". 

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