15 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Ésta es la hoja de ruta "secreta" de Sánchez para cerrar un pacto con Junqueras

Se acabó el "postureo": el líder del PSOE ha pactado con Podemos y ya empieza a derribar su oposición de la campaña electoral a entenderse otra vez con el separatismo. Ésta es la prueba.

Que nadie se engañe por los fuegos artificiales: el no de ERC y la resistencia del PSOE a ceder son meros trucos retóricos para preparar el terreno a un acuerdo, probablemente de ida y vuelta. Sánchez necesita a Junqueras para ser presidente; y ERC al PSOE para alcanzar el poder en la Generalitat cuando haya Elecciones Autonómicas, probablemente en marzo. En todo ello, el personaje clave que hace de celestina es Miquel Iceta.

Todo lo demás es puesta en escena, tan vacua como la que, en campaña electoral, le llevó a Sánchez a denigrar a Podemos y "enfrentarse" al independentismo: cuando las urnas cerraron y el recuento terminó, llegó a un acuerdo con Podemos en 24 horas.

Lo mismo pasará con ERC, y tal vez con Bildu, de quienes se espera cuando menos una abstención decisiva en la segunda vuelta de una investidura que tal vez no salga a la primera pero sí a la segunda. Como en Navarra.

 

Lo cierto es que el guión está hecho, como lo estuvo para la moción de censura en la que ya participaron Junqueras y Otegi para hacer presidente a Sánchez. Y hay más que hechos del pasado e indicios del presente para atestiguarlo. Los preparativos, ya en marcha, incluyen un curioso "Manifiesto de intelectuales" firmado, entre otros, por Manuela Carmena, Iñaki Gabilondo, Daniel Innenarity o Noam Chomsky para darle pábulo internacional.

En él se pide diálogo y se rechaza seguir judicializando el conflicto en Cataluña, como si el Supremo actuara por capricho y no para defender el orden constitucional, cargando en el Gobierno ambas responsabilidad y, de algún modo, apoyando las peticiones de la Generalitat, a quien se hacen pocos reproches. La frase clave del escrito, rubricado por 200 personas, es bien elocuente:

"Tras la sentencia y ante los graves altercados en las calles de Cataluña, el gobierno autonómico catalán ha solicitado reiteradamente establecer una negociación con el gobierno español a fin de abordar el “conflicto”. Hasta ahora tal petición no ha sido atendida", reza el comunicado.

Todo está preparado para el pacto con ERC. Ahora se escenifica una mínima tensión para dulcificar luego el acuerdo

Una frase así sería sin duda una crítica al presidente si fuera Mariano Rajoy, pero con Sánchez suena más a excusa o coartada para dar algún paso en favor del discurso de ERC, que pide de nuevo una mesa de partidos, un relator y una solución a los "presos políticos".

Y tan claro es que se intenta preparar el terreno para que Sánchez dé pasos, que ya los ha dado. De momento, el líder socialista se ha desmentido a sí mismo, que en campaña se refería a Cataluña como un "problema de convivencia". Ahora vuelve a hablar con el lenguaje y los términos frecuentes en el soberanismo.

El "apoyo" del europeo "sensible"

Lo hizo este mismo jueves,  en una rueda de prensa conjunta desde Moncloa con el presidente electo del Consejo Europeo, Charles Michel, el político belga que ya demostró su simpatía por el nacionalismo al comprar su argumento sobre la "represión policial" durante el 1-O, con un mensaje que indignó al entonces Gobierno español del PP: “La violencia nunca puede ser la respuesta. Condenamos todas las formas de violencia y reafirmamos nuestro llamamiento al diálogo político”.

Ahí, Sánchez volvió a hablar de "crisis política y territorial", justo las palabras utilizadas por el manifiesto que alfombra el acuerdo con ERC. Y algo más, que fuentes políticas confirman a ESdiario: Ferraz no contempla una "Mesa de negociación" con un relator al margen ambos de las instituciones, pero ya ha enviado al partido de Junqueras una alternativa que se le parezca: esa misma mesa, pero ubicada en el Parlament catalán. El camino, pues, está en marcha.

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