20 de marzo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Carmena obligará a los conductores a trasladarse por Madrid en poni

La alcaldesa ultima un plan revolucionario para acabar con los coches en Madrid. Mientras, despliega fracontiradores albanokosovares para controlar a los conductores incívicos.

 

 

Manuela Carmena ya tiene alternativa al coche para los tres millones de madrileños que lo utilizaban hasta ahora y no podrán hacerlo a partir del 30 de noviembre, cuando se ponga en funcionamiento en la capital el Triángulo de las Bermudas, una amplia zona de prohibición al tráfico rodado que estará custodiada por francotiradores albanokosovares con permiso para matar.

"Los ponis, los ponis", explicó la alcaldesa a preguntas de un periodista que le inquirió por alternativas al transporte allá donde no es fácil ni prescindir del vehículo ni disponer de Metro o autobús cerca. "Es como ir en Vespino pero sin contaminar", aseguró Carmena, que ya ha encargado una primera remesa de animales para que su propio Gobierno municipal dé ejemplo utilizándolos.

"Pónilo"

"Yo misma voy a empezar a desplazarme en poni, pónilo en la crónica", dijo a El Pato Cojo entre sonrisas la regidora. Para no sobrecargar de heces equinas Madrid, el Ayuntamiento desarrollará un sistema de uso alternativo según determinadas características de los propietarios de los animales.

 

Aspecto de la preciosa Gran Vía de Bagdad, antes Madrid

 

Los lunes, podrán usarlos los empadronados con apellidos entre la G y la Z que tengan un sobrino en Cuenca, opinen que Errejón tiene el tamaño correcto de cabeza y les parezca gracioso Dani Mateo. Los martes, el permiso será extensivo a los madrileños con algún apellido que rime con Guevara, coman el pollo con los dedos y se conozcan la discografía de Ismael Serrano.

Serán ponis sostenibles, para no llenar Madrid de cacas de caballo

Miércoles y jueves el uso del poni será libre y para todos, siempre y cuando lleven en el salpicadero del animal una foto de Manuela Carmena felicitando a los niños por la pascua budista. Los viernes, los desplazamientos en poni estarán permitidos, pero habrá controles y radares móviles que chequearán si los conductores hablan mal de Esperanza Aguirre, en cuyo caso podrán continuar su marcha sin problema.

"Somos la leche, sin lactosa eso sí, pónilo, pónilo", concluyó la alcaldesa.

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