26 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez rabia contra el PP, Cs y Vox noqueado por el ascenso del centro derecha

Pedro Sánchez este martes en el Senado.

Pedro Sánchez este martes en el Senado.

Con la espada de las generales sobre su cabeza, sabe que lo único que le queda es movilizar a la izquierda para que no le suceda lo que a Susana Díaz. Y en ello se ha empleado en el Senado.

El resultado de las elecciones andaluzas ha abierto los ojos a Pedro Sánchez: sus políticas han movilizado al centro derecha como no se veía en este país desde los tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero

Y como ni el propio presidente apostaría por que vaya a aguantar más de unos pocos meses si sus Presupuestos mueren antes de nacer, ya le han explicado sus asesores -con Iván Redondo al frente- lo que hay que hacer en previsión de unas próximas elecciones: sacar a la izquierda de su letargo.

El fin está claro; el medio, también: Vox. Y en eso se centró Sánchez este martes en su comparecencia en el Senado, en agitar el espantajo del "centralismo predemocrático", la "involución" y el "viaje a las cavernas". Porque de eso llegó a hablar: de cavernas. Claro que Susana Díaz hizo lo mismo en campaña y no pudo irle peor.

El presidente cargó contra el partido de Santiago Abascal sin mencionarlo pero sobre todo contra el PP y Ciudadanos por apoyarse en él para propiciar el cambio en Andalucía. "No elijan involución a cambio de sillones", afirmó. 

Se suponía que el socialista comparecía en la Cámara Alta para hablar de inmigración, pero lo suyo se pareció más a un "mitin electoral", como le recriminó el portavoz del PP.

Primero, porque el presidente aprovechó para sacarse de la chistera una subida del salario de los funcionarios del 2,25% para 2019 que el Consejo de Ministros aprobará en su reunión de este viernes en Barcelona. Otro anuncio sin sustento presupuestario por ahora, como la subida del salario mínimo interprofesional a 900 euros o como el plan de empleo juvenil que pregonó la semana pasada.

Y segundo, porque Sánchez pintó una España que en los últimos seis meses, los que él lleva en La Moncloa, ha salido del blanco y negro, de la "inacción y la desidia", para convertirse en un país lleno de colores y de derechos sociales. 

"El Gobierno avanza en su agenda de cambio pese a quien le pese", proclamó. No sonó muy convincente cuando todos están haciendo quinielas sobre la fecha de las elecciones generales. Ministros incluidos, como se vio este lunes en la tradicional copa de Navidad en La Moncloa.

"Hay un clamor en su partido que le está pidiendo elecciones, escuche", le espetó el popular Cosidó

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