01 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El activismo de Iglesias contra la Policía provoca otro incendio en el Gobierno

Isa Serra, en primer plano, en un acto de Podemos junto a Pablo Iglesias.

Isa Serra, en primer plano, en un acto de Podemos junto a Pablo Iglesias.

La condena a la portavoz de Podemos en Madrid, Isa Serra, por agresión a policías deriva en un ataque frontal de los ministros morados a los jueces y los agentes desde el Ejecutivo.

De aquellos barros, estos lodos. Esto debe de estar pensando en estas últimas horas Pablo Iglesias, ahora vicepresidente segundo de Pedro Sánchez, tras conocerse la dura condena a su portavoz en la Asamblea de Madrid, Isabel Serra, por agredir e insultar a varios agentes de la Policía de Madrid durante un desahucio ocurrido en enero de 2014.

Eran aquellos los años de la rebelión antisistema de Podemos y del todo vale impuesto en su estrategia contra el "sistema". Pero ahora, con el líder morado y su número dos en la moqueta del Consejo de Ministros, la condena a Serra ha desnudado las vergüenzas de los socios de Sánchez. Así que tanto el propio Iglesias como Irene Montero -amén de una catarata de sus dirigentes- se han lanzado desde el Gobierno al linchamiento de los policías denunciantes y de los jueces sentenciadores.

La reacción de Iglesias ha provocado una profunda indignación entre los policías de Madrid, que  la han llegado a tachar de "vergonzosa y lamentable", tal como ha denunciado públicamente el Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM).

También desde la política madrileña se han lanzado exigencias de dimisión para Serra, portavoz en la Asamblea de Madrid. Sin embargo, pese a la sentencia, la portavoz morada parece dispuesta a atrincherarse en el cargo tirando de estrategia victimista.

 

"Me condenan por manifestarme contra un desahucio. Es una sentencia absolutamente desproporcionada e injusta porque dan un plus de credibilidad a la palabra de tres agentes que dicen que les insulté y que les agredí a pesar de que todas las pruebas contradecían eso", se defiende.

Sin embargo, la redacción textual de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid no puede ser más demoledora por exhaustiva y reveladora.

 

Isa Serra, prestando declaración durante el juicio en el TSJM.

 

"Hasta el punto -relata sobre Serra- de obligar a los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado a retroceder para protegerse del aluvión de objetos que les lanzaban e, incluso, verse obligados a salir de un vehículo para evitar que los allí congregados se llevaran algún objeto de su interior, después de que lograran abrir el portón trasero del último furgón de la comitiva policial".

Los policías: "es una vergüenza que haya responsables públicos que en vez de apoyar a los policías agredidos lo hagan con la autora de estos hechos".

"La acusada, integrándose en los grupos de personas, pues unas veces se encontraba en uno de los cordones y otras veces en el otro, que increpaban, insultaban y acosaban a los agentes, profirió insultos dirigidos a los agentes en general, así como en particular a una agente de Policía Municipal, diciéndole: 'Eres cocainómana', 'mala madre, hija de puta, con todo lo que hemos luchado las mujeres, contigo se pierde todo, no te quieren ni tus propios compañeros'.

A otra agente de Policía, Serra le dirigió frases como: 'Hija de puta, puta, zorra; que te follas a todos los policías municipales'. 'Vergüenza, si fuera tu hijo tendría que cogerte un arma y pegarte un tiro'. La acusada, además de proferir insultos a los agentes, procedió también a dar empujones y lanzar objetos contundentes a los mismos".

Pero, muy al contrario que en otros casos -como el de La Manada- esas agentes de la Policía madrileña no han merecido ni de Iglesias ni de Montero su tan repetido "Hermana, yo sí te creo".

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