15 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El mapa real del poder en España: así están la izquierda y el centroderecha

Porcentaje de voto de cada partido en las Elecciones Generales, Europeas y Municipales (Gráficos de Alicia MV)

Porcentaje de voto de cada partido en las Elecciones Generales, Europeas y Municipales (Gráficos de Alicia MV)

Estas semanas se cierra en los despachos de los partidos el reparto del poder administrativo pero, ¿y el real?, ¿está tan débil el centro derecha como algunos aventuran? En absoluto.

 

En política, lo que parece no siempre es. En las próximas semanas se cerrarán en los despachos de los partidos en toda España los pactos postelectorales, que dejarán repartido el poder autonómico y local. 

Y en no pocas ocasiones acabará gobernando no el que ganó las elecciones, sino quienes fueron capaces de articular a su alrededor una mayoría, o al menos un cordón sanitario contra el de enfrente (véase el caso de Barcelona y el ofrecimiento de Manuel Valls a Ada Colau para aislar al independentismo). 

Habrá entonces un mapa del poder administrativo en España pero, ¿y el real?, ¿dónde sigue siendo fuerte sociológicamente el centro derecha?, ¿dónde la izquierda es la opción preferida por los ciudadanos? 

El PSOE gana por la existencia de más partidos que nunca, pero por bloques el centroderecha sigue muy sólido

Las elecciones del domingo dejan un camino de puntos que, como en los libros de los escolares, solo hay que unir para sacar algunas conclusiones. Y la primera de ellas es que, pese a la división del PP, Cs y Vox, el centro derecha sigue siendo sociológicamente más fuerte que la izquierda en buena parte de España. 

Concretamente el bloque de centro derecha se mantiene como el mayoritario en la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Murcia, Navarra, Aragón, Canarias, Ceuta y Melilla. Entre todas suman una población de más de 14,7 millones de españoles, de los 46,7 que habitan el país. 

El bloque de izquierdas del PSOE y Unidas Podemos ganó, por contra, en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Baleares, Asturias, Cantabria, La Rioja y, curiosamente, Galicia. Donde no se disputaban elecciones autonómicas sino únicamente municipales, así que el resultado es engañoso. 

 

El PP, a pesar de encontrarse en medio de la "tormenta perfecta", como la define Pablo Casado, mejoró el 26-M su porcentaje de voto ostensiblemente, pasando del 16,7% de las generales al 22,23% de las municipales y el 20,13% de las autonómicas. 

Capital a capital

Y ello con una moderación cuyo éxito es entendible leyendo el CIS publicado el pasado jueves: a la pregunta de "del 1 al 10, dónde se sitúa usted políticamente", uno de cada cinco encuestados (el 20,7%) responde en el 5. En el mismo centro

Un vistazo a las capitales de provincia también da idea de hasta qué punto el PP, aun en un momento de debilidad, sigue atrayendo ideológica y programáticamente a los habitantes de muchas grandes ciudades. 

 

 

Los populares ganaron en 15 capitales de provincia, frente a 26 que conquistó el PSOE, las tres vascas del PNV, Zamora para IU, Cádiz para Unidas Podemos, Pontevedra para el BNG, Santander para el PRC, Barcelona y Lérida para ERC y Gerona para Junts per Catalunya.  

Cimientos sólidos

Si el PSOE ha ido ganando terreno en Castilla y León, poniendo picas en Valladolid, Palencia, Segovia y Soria; el PP sigue siendo dominante en Málaga y Valencia.

Si el PSOE se abre paso en Orense; La Coruña y Lugo siguen apostando mayoritariamente por el PP. Si el PSOE se hace con Huelva, Ceuta y Melilla siguen fieles al PP

Ahora quedan cuatro años por delante para que, como proclamó Casado el lunes después del Comité Ejecutivo Nacional de su partido, el centro derecha se "refunde". Pero a la vista de los resultados del domingo sus cimientos sociológicos siguen siendo sólidos.

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