07 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez baja la cabeza ante la nueva oleada de desprecios del independentismo

El presidente se niega a responder con dureza al plantón de Quim Torra a una reunión y se muestra "preocupado" por la huelga de hambre de Turull y Jordi Sánchez.

Al enésimo desafío del independentismo, Pedro Sánchez replica con la receta de siempre: ni una condena, palabras conciliadoras y de algún modo mucha comprensión ante quienes, en realidad, sostienen un desafío constante al Estado.

El clímax de esa actitud ha llegado desde Argentina, donde Sánchez participa en la reunión del G-20. Desde allí se negó a atacar al presidente dela Generalitat, Quim Torra, tras conocer la negativa de éste a reunirse con él en diciembre, fecha prevista, si no era bajo un formato de bilateralidad similar al que España utiliza con Francia, Marruecos y otras naciones.

 

"Lo que no podemos perder son las formas", ha sido la única declaración del jefe del Ejecutivo al plantón del próximo 21 de diciembre, fecha prevista para la celebración de un Consejo de Ministros en Barcelona, seguido por una especie de aclaración con aroma a disculpa con el anuncio de la adopción ese día de medidas "importantes para la sociedad catalana".

"Mala noticia"

Pero la mayor traca ha surgido al pedírsele su opinión por la supuesta huelga de hambre que han iniciado en prisión Jordi Turull y Jordi Sánchez, ambos próximos a Puigdemont, para presionar al Tribunal Supremo de cara al juicio del 1-O.

Lejos de condenar ese ataque indirecto a la Justicia española, Sánchez ha iniciado su reflexión recalcando con una llamativa expresión: "Es evidente que no es una buena noticia". Para,  a continuación tranquilizar a los reos garantizando que tendrá un juicio justo, algo de lo que solo duda el soberanismo. "Lo que alegan no es cierto". Y ahí quedó todo atisbo de crítica al penúltimo numerito nacionalista..

Comenta esta noticia
Update CMP