20 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

ERC sigue la corriente a Puigdemont y deja que siga creyendo que será president

Puigdemont, con Marta Rovira.

Puigdemont, con Marta Rovira.

Nuevo "juego de trileros" con un acuerdo para llevar al expresident a la Generalitat que es inviable. El 155 pesa sobre la maniobra, en vísperas de la constitución del Parlament.

Los independentistas parecen dispuestos a tensar su pulso con el Gobierno pese a la vigencia del 155 y el último informe de los letrados del Parlament. Y, por el momento, solamente habrá un candidato a la sesión de investidura. Y será, pese a su huida en Bélgica, Carles Puidemont. El inicio de una nueva y previsible guerra de nervios.

De esta forma, los grupos parlamentarios de Junts per Catalunya y ERC han llegado este martes a un acuerdo para apoyar la propuesta de que el expresident sea su candidato en la sesión de investidura, tal como reclamaba el cabeza de lista de JxCat.

Eso sí, en el comunicado difundido por ambas formaciones no se aclara cómo se resolverá el procedimiento y tampoco si ERC forzará una reforma exprés del reglamento que los letrados de la Cámara ya han declarado ilegal. Un importante sector del partido, con Junqueras a la cabeza, no es partidario de culminar esta operación. Por razones obvias.

Asimismo, ambos grupos han pactado votar la candidatura del republicano Roger Torrent como presidente del Parlament en el pleno de investidura que tendrá lugar este miércoles, y han afirmado que lo hacen "en la línea de restitución de las instituciones".

 

Puigdemont, este martes, en una intervención vía plasma desde Bruselas ante sus parlamentarios.

 

De esta forma, la alianza de los independentistas -que ya fue esbozada la pasada semana en una cena en Bruselas entre Marta Rovira y el propio Puigdemont-, se materializará ya este miércoles, cuando los 135 diputados voten la composición de la Mesa del Parlament y el nuevo presidente del hemiciclo. Será, tras este acuerdo, Roger Torrent.

Pero a partir de ahí todo vuelve a la confusión propia a los días previos a la declaración unilateral de independencia y la inmediata aplicación del 155 por el presidente del Gobierno. A partir de este miércoles se abrirá un periodo de diez días hábiles para el primer debate de investidura, el 31 de enero, y para el cual JxCat y ERC han acordado presentar a Puigdemont.

En primera votación, el candidato debe alcanzar la mayoría absoluta de la Cámara, 68 escaños. En caso negativo, se celebrará un segundo debate de investidura en el plazo de dos días, el viernes 2 de febrero. Una sesión que suele ser más breve y en la que el candidato a la investidura necesita mayoría simple, más votos a favor que en contra.

El problema es saber ahora si Torrent se atreve a forzar una reforma exprés del reglamento para investir a Puigdemont vía Skype.

Este lunes, el propio Rajoy ya advirtió de que esa posibilidad no será permitida y que seguiría vigente el 155. Esquerra lleva días sugiriendo que el expresidente debe dar un paso atrás. Ahora queda escenificado un nuevo pulso de ERC y el PDeCAT pero habrá que esperar diez días para ver si no se trata de un nuevo juego de artificio.

O una nueva emboscada en el seno del secesionismo con una intencionada invitación a Puigdemont a regresar a España y retratarse. Y es que en ERC la imagen revelada por ESdiario del expresident comiendo langosta ha escocido y mucho. Más cuando su líder sigue en una celda de la prisión de Estremera.

 

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