10 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Beaumont destroza a un Sánchez "grogui" desvelando su plan de márketing extremo

Pedro Sánchez y su paticular "Aló Presidente" de cada fin de semana.

Pedro Sánchez y su paticular "Aló Presidente" de cada fin de semana.

Los asesores más cercanos empiezan a susurrarle al oído lo que más quería escuchar en los últimos tiempos y de ahí los cambios en su "Aló presidente" televisivo de cada fin de semana.

Los asesores de Pedro Sánchez empiezan a susurrarle al oído que ya se atisba su victoria parcial en la batalla contra el coronavirus y por eso "comienza a dejar atrás los discursos bélicos que le fue elaborando la gente de Iván Redondo" y "ahora toca poner en marcha el contraataque".

Como si de un manual de guerra se tratara ahora se trata de minimizar daños, evaluar bajas y gestionar la victoria para rentabilizar la salida de la pandemia, tal com señala este lunes Antonio Martín Beaumont en su columna de La Razón.

Será por eso que en su habitual Aló Presidente de los fines de semana en horario de máxima audiencia decidió retirar de la pantalla a los uniformados y comunicó a buena nueva: comienza “la desescalada”.

Beaumont advierte que el presidente y su grupo de asesores se dan cuenta de que a los españoles se les está agotando la paciencia y algunos presidentes autonómicos que han hecho los deberes con mayor eficacia que el “gobierno progresista” ya reclaman sin tapujos aliviar ya la presión sobre sus ciudadanos porque no quieren esperar mucho más, ni que sea el ineficaz Ministerio de Sanidad, de  Salvador Illa, quien les marque los próximos pasos: "Observan que tras las horas de reuniones telemáticas con Sánchez no hay plan alguno que permita afrontar con éxito el desconfinamiento. "Palabrería hueca", señalan alarmados barones del PP".

Y es que Sánchez no sólo está grogui sino que "lleva semanas así: Preside un Consejo de Ministros descoordinado, dividido y enfrentado. Algunos ministros han mostrado su enorme nivel de incompetencia. No dan más de sí. Cualquier observador moderado vería que no es la mejor idea seguir en las mismas manos que no fueron capaces de prever la llegada de la pandemia y luego han sido un desastre absoluto para gestionarla una vez extendida".

El director de ESdiario avisa de, sin embargo, ahora que empiezan a verse señales de alivio el líder socialista no desea que nadie pueda arrebatarle ser el portador de las buenas nuevas.

A saber: "Al igual que, por mandato de sus asesores, evitó hablar de los muertos dejando esa tarea a otros portavoces, como el doctor Simón; al igual que no ha lucido corbata negra en sus interminables intervenciones televisivas por similares razones de imagen… esos mismos rasputines presidenciales le urgen para ser él quien ofrezca las noticias positivas según se vayan produciendo".

En conclusión: "Ni las peores circunstancias le apartan del márketing a Sánchez. Es capaz de hablar de "la nueva normalidad" en un país que llora a 23.000 españoles muertos. Todo un drama que exigiría a los miembros del Gobierno pisar más la tierra y olvidarse de estrategias promocionales". 

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