20 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Torra muerde la mano tendida de Sánchez y prepara a los suyos para sublevarse

El presidente catalán, Quim Torra, este lunes en su conferencia política.

El presidente catalán, Quim Torra, este lunes en su conferencia política.

El presidente de la Generalitat calienta la Diada y pone sobre la mesa de La Moncloa su condición innegociable: una votación sobre la independencia avalada por el Gobierno.



Una continua y renovada burla al Estado. Esa es la estrategia política de Quim Torra oficializada en la primera gran cita del curso político en Cataluña.

Y a la mano tendida del Gobierno con las comisiones bilaterales Estado-Generalitat, el sucesor de Carles Puigdemont responde con más independencia. Y a la última oferta de Pedro Sánchez sobre un nuevo Estatuto que sea consensuado y consultado a los catalanes, el president contesta con la amenaza de un nueva rebelión por la independencia.

Con pocas sorpresas, el nuevo inquilino de la Generalitat puso de largo este martes la hoja de ruta del independentismo. No lo hizo en el pleno del Parlament -cerrado a cal y canto por orden de Junts per Catalunya- y sí en una conferencia a su medida pronunciada en el Teatro Nacional de Cataluña.

En su esperado mensaje y bajo el gráfico título Nuestro momento, Torra afirmó desde el primer minuto que "su punto de partida" es la declaración de independencia que formalizó el Parlament el pasado 27 de octubre: "¿Y ahora qué? Cataluña como Estado independiente en forma de república".

Y Torra lanzó a entonces a Pedro Sánchez su renovado órdago: "Nada más que un referéndum de autodeterminación, vinculante y reconocido internacionalmente es la solución al conflicto", enfatizó. "Hago un llamamiento al Estado a una negociación de buena fe. Está en las manos de los nuevos gobernantes dejar de cometer los mismos errores que Rajoy", añadió a modo de velada amenaza a un presidente que depende de JxCAT y ERC para seguir vivo en La Moncloa hasta 2020.

"¿Y cómo ganaremos?", preguntó a un auditorio entregado al presidente. "Hemos entendido que la república no se hace desde los despachos, la soberanía no viene de arriba, viene de la gente. Ganemos la república para la gente". Eso sí, se reservó sus planes para más adelante.

"Tenemos que ejercer el derecho de autodeterminación. Nos impondremos ahora hacerlo realidad. Estamos en el lado correcto de la historia. Por los derechos civiles y por la república", concluyó.

Además, sacando pecho de las "victorias jurídicas y políticas internacionales", el inquilino del Palau desafío también a la Justicia y al Tribunal Supremo al advertir de que no espera otra resolución sobre el juicio por el procés que la "libre absolución" de todos los procesados y amenazó con "actuar" si la decisión es otra.

"Votar no puede ser nunca ningún delito. La libertad no puede ser perseguida", dijo, en una nueva presión a la Fiscalía General para que retire la acusación por rebelión.

 

Carles Puigdemont y Artur Mas, este lunes reunidos en Bélgica antes de la esperada conferencia de Quim Torra.

 

Este es el nuevo pulso de Torra -teledirigido por Carles Puigdemont, que este lunes recibió en Bélgica a Artur Mas- mientras el Gobierno confía en que el sector más moderado de Junts per Catalunya y ERC rebaje el tono rupturista y fuerce un diálogo  que evite una nueva aplicación del Artículo 155.

Tras el discurso de Torra, la encargada de replicarle desde La Moncloa fue la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá. "Vamos a pensar en los ciudadanos que piden políticas que sirvan para unir y no para dividir. Diálogo, sí; negociación, también. Pero para aquello que una a todos los catalanes", contestó.

Celaá volvió a emplazar a la Generalitat a dialogar en las comisiones bilaterales. "Al igual que se le exige al Gobierno escuchar y dialogar, el Gobierno pide a la Generalitat que abra un diálogo entre catalanes", recalcó.  "Torra ha hablado para su público, no para todos los catalanes", insistió.

Por su parte, la número tres de la Generalitat, Elsa Artadi, optó horas antes de la conferencia de Torra por rebajar el tono y, incluso, aceptó el guante lanzado por la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que también este lunes ofreció a Torra el Congreso de los Diputados para que explique su proyecto.

Tanto Ciudadanos y el PP, como los Comunes de Xavier Domenech -que este martes dimitió por sorpresa-, plantaron a Torra en el Teatro Nacional de Cataluña. Si asistió una delegación del PSC, encabezada por su portavoz en el Parlament, Eva Granados.

Y todo esto, a una semana de una Diada convertida en reivindicación del 1-O y en homenaje a Puigdemont y sus consejeros encarcelados o huidos. Con su conferencia Torra dice haber querido recuperar la iniciativa política. La ANC y Òmnium se preparan para movilizar de nuevo las calles.

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