De vuelta al cole...y a la polémica en educación o sanidad

Estamos en un mes de conexión, de volver a la realidad que nos rodea, de comprobar los recortes en Sanidad o de ver cómo se prioriza el valenciano en Educación

Estamos en un mes de conexión, un tiempo de vuelta a la normalidad y a las rutinas diarias, al orden, a los horarios, a las prisas, y sobre todo, a volver a pensar, a valorar, y reflexionar sobre la realidad que nos rodea, en todos los ámbitos. ¿Nos gusta o no? Y sobre todo, ¿qué podemos hacer para cambiarla?.
Por ello quiero reflexionar en este momento, con la “vuelta al cole”, en el sentido literal de la palabra, porque para muchas personas y familias es verdaderamente traumático, no sólo para sus bolsillos, sino para lo que considera como fundamental en la educación de sus hijos, que es la decisión sobre la lengua vehicular en la que quieren que sus hijos se formen, que en la Comunidad Valenciana supone dar prioridad al valenciano y al inglés sobre el español. Y por si fuera poco, el Gobierno Valenciano está intentando mermar, el derecho a la elección de centro que recoge la Constitución en un nuevo ataque a la enseñanza concertada.
En el ámbito laboral, la realidad tampoco es nada esperanzadora. El final del mes de agosto puede calificarse como lo han hecho algunos medios, como “el más negro de la historia”. Trescientos cuatro mil empleos destruidos en un día en España. Casi ocho mil en la Comunidad. Nos hablan de una “ligera desaceleración”, pero no, de ningún freno. Esto ya lo hemos oído antes, e irremediablemente nos ponemos a temblar.
Hemos conocido también en estos días los datos del turismo en nuestra Comunidad, relativos al mes de agosto, con menos pernoctaciones que en la misma fecha el año anterior, y aunque nos lo han vendido con mayor rentabilidad, es evidente que hay que cambiar la tendencia con nuevas políticas.
Los incendios, con todas sus incidencias, previas y posteriores, han hecho temblar a las gentes de los pueblos de nuestra provincia. Y algo inaudito hasta ahora, han levantado a los participantes en la extinción, por los límites en el desarrollo de su trabajo. De nuevo, se ha puesto en evidencia la falta de previsión y acción para evitarlos.
También a la Sanidad le ha llegado el momento de recortes, y las condiciones en las que debe realizarse las asistencias se han complicado haciéndolas menos eficaces. A las reducciones de ambulancias TNA, o los desplazamientos de los médicos a los domicilios, hay que añadir la reducción de servicios en verano, o el cierre de los Centros de Salud por las tardes.
Leyendo todo esto podría decirse que mi visión es catastrófica, interesada y desfigura la realidad a propósito, pero nada más lejos de ello, me he quedado corta, y no he mencionado muchas cuestiones, que en aplicación de ideología se han cambiado, sin valorar las necesidades, molestias o demandas de los ciudadanos y los vecinos. Y de estas, Valencia ciudad se las lleva casi todas.
Por ello, prefiero acordarme ahora de los pueblos en fiestas, de todos los que el pasado día ocho celebraron su “Día Grande”, en un encuentro festivo y lúdico con sus orígenes, sus patrones, sus familias y su entorno. Y de los que comienzan, porque nuestra tierra es rica en celebraciones, que son el resultado del agradecimiento al trabajo bien hecho, y al esfuerzo de colectivos y vecinos de todo un año.

Un buen ejemplo de ello son las Fiestas de la Vendimia de Cheste en honor a su patrón San Lucas, que están a punto de comenzar.

*Diputada autonómica.

Comenta esta noticia
Update CMP