23 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Cuando ‘la Roja’ era ‘la Azul’

La camiseta ‘republicana’ de la Selección Española es solo un hito más en la larga historia de su equipación, estrenada internacionalmente en los Juegos Olímpicos de 1920.

Sorprende que nadie en la Federación Española de Fútbol y en la marca deportiva Adidas se percataran de la controversia que se les podía venir encima con la camiseta de la inopinada franja 'republicana' que la selección lucirá en el Mundial de Rusia. Menos debería sorprender, en cambio, que el morado haya aparecido en el tejido de la equipación oficial de la selección, pues la paleta de colores usada para estos menesteres ha sido considerable desde el estreno del uniforme hace casi un siglo.

Fue en los Juegos Olímpicos de Amberes, en 1920, cuando se estrenó la indumentaria, a la vez que la propia selección en un evento internacional. Gonzalo de Figueroa, presidente del Comité Olímpico Español, fue el encargado de elegir los colores de aquel plantel: camiseta roja, pantalón blanco y medias negras.

El color amarillo de la bandera se limitó a un león rampante sobre fondo negro bordado en el pecho a modo de escudo, elegido como símbolo común en la heráldica del rey de entonces, Alfonso XIII, y presente también en la bandera del viejo ducado de Brabante al que perteneció Amberes, a su vez posesión del imperio español durante buena parte del Siglo de Oro.

España lució en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920 su primera equipación: camiseta roja, pantalón blanco y medias negras

Y no le fue mal con aquella combinación de colores a una selección en la que ya despuntaban en la portería el mítico Ricardo Zamora 'El Divino' y por arriba arrollaba el no menos legendario Pichichi: se hicieron con la medalla de plata y por el coraje derrochado en los campos belgas se comenzó a hablar de la "Furia española" o la "Furia roja".

Tras la disputa de los conocidos como "Juegos de la Paz", tras la interrupción forzosa por la Primera Guerra Mundial, la selección cambió fugazmente de indumentaria, disputando en 1921 algunos partidos internacionales con camiseta blanca, pantalón azul y medias negras; para estrenar en 1922 la equipación que aún hoy manda: camiseta roja, pantalón azul y medias negras.

Con el escudo de la falange

Esa equipación se mantuvo inalterable hasta el estallido de la Guerra Civil y con ella acudió la selección a su primer Mundial, el de Italia de 1934, donde resultó injustamente eliminada por los anfitriones que alentaba el Duce Mussolini al grito de "Vencer o morir". Y ya durante el conflicto fratricida, la selección abandonó el color rojo en la zona nacional, por su significación republicana a ojos de los militares sublevados, y disputó algunos partidos con Portugal recuperando la camiseta blanca, en la que se estampó el emblema del yugo y las flechas de Falange Española de las JONS.

Morata fue el primero en lucir la nueva camiseta de la selección

 

Con la guerra concluida y la dictadura franquista impuesta, el color blanco quedó sustituido por el azul marino, y el escudo pasó a estar representando por la conocida águila de San Juan. Y así lo notificaba el diario Arriba el 14 de noviembre de 1940: "Según noticias en la reunión del Consejo Nacional de Deportes, se acordó que los jugadores del equipo español de fútbol vistan camiseta azul marino y pantalón blanco y en el pecho, el escudo nacional con sus colores. Las medias, también serán de los colores nacionales".

El color azul dominó en el uniforme de la selección hasta 1947, cuando el general Moscardó, en su condición de Delegado Nacional de Deportes, mandó recuperar para la selección la original camiseta roja, quedando el azul como segunda equipación. Y de rojo y azul se logró el histórico cuarto puesto, con el no menos histórico gol de Zarra ante la "pérfida Albión" Inglaterra, en el Mundial de Brasil de 1950. Y ambos uniformes ha convivido hasta la actualidad, salvo pequeñas variaciones en la segunda equipación.

Del Bosque formando barrera y luciendo la indumentaria clásica de la selección en un partido del Mundial de 1978 en Argentina

 

Franjas grises a mediados de los 80, celeste brillante a comienzos de esta década o un uniforme completamente negro con líneas ornamentales amarillo flúor en el aciago Mundial de Brasil de 2014, han sido algunas de las variantes más llamativas en esta segunda indumentaria a lo largo de los últimos años. Aunque también resultó de lo más novedoso la aparición de un amarillo dorado en la camiseta de reserva con el que disputó la Eurocopa de 2008.

El Mundial 82

El amarillo ya apareció por primera vez de manera notoria en zamarra nacional a mediados de los años 20, en forma de una 'V' que caía desde los hombros hasta el centro del pecho. Esa 'V' se recuperó hace un lustro por un par de temporadas, si bien los adornos amarillos en forma de ribetes en brazos y pantalón vienen apareciendo de forma casi continua desde el funesto Mundial de 1982.

Sea como fuere, y por puro azar, en los dos partidos más importantes en la historia de 'la Roja', los nuestros saltaron al terreno de juego de azul: en la final de la Eurocopa de naciones de 1964, nuestro primer título internacional, por consideración a los contrincantes de la URSS de Yashin  su camisola roja con las siglas CCCP sobre el pecho; y en la final del Mundial de Sudáfrica de 2010, el de la conquista de nuestra primera estrella, frente al naranja de los holandeses. Y al menos en esta segunda ocasión, nadie se inmutó ante aquel azul, que también podía haber traído evocaciones indeseables.

 

 

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