04 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

De Ana Rosa y Villacastín a Los Manolos: la maldición de los duetos mediáticos

Manu Carreño y Manolo Lama.

Manu Carreño y Manolo Lama.

En España ha habido sonadas rupturas de parejas de radio, prensa escrita y televisión. ¿Qué es lo que provoca el fin de la convivencia? Se ve que trabajar codo con codo desgasta.

“No existen animales de dos cabezas, no sobrevivirían”. Esta frase tópica es usada por el guionista Loring Mandel para defender por qué no es posible un liderazgo bicéfalo. En su obra se refería a los liderazgos políticos, pero es perfectamente aplicable a los mediáticos tanto en prensa, como en programas de televisión y radio. La ruptura entre Manolo Lama y Manu Carreño –oficialmente ordenada por Mediaset– pone fin a la que podría haber sido la excepción que rompía la regla en una larga lista de fracasos de matrimonios mediáticos.

En España ha habido varios intentos de hacer germinar a esos animales o “parejas profesionales”. Quizá donde más se ha explorado es en programas de humor. La ruptura de Martes y Trece primero y de Cruz y Raya después demuestran lo complicada que es la supervivencia bicéfala en la fauna televisiva. En el caso de Gomaespuma el dúo ha sobrevivido gracias a un acuerdo de cierta autonomía entre los proyectos paralelos de sus dos integrantes (básicamente la marca se mantiene por su fundación). Y aun en ese caso, para Juan Luis Cano no debió de ser fácil, por dos veces consecutivas, tener que renunciar al programa de radio cuando estaba en lo alto por decisión unilateral de Guillermo Fesser, que quería marcharse a realizar proyectos en el extranjero.

¿Qué es lo que provoca las rupturas de las parejas profesionales? Uno de los motivos más habituales es la jerarquía, el clásico “¿quién manda?”. En Argentina Bernardo Neustadt y Mariano Grondona compartieron el principal programa informativo del país durante décadas hasta que Grondona sintió que su papel era más secundario que Neustadt y quiso sentirse como un igual, aunque para eso tuviera que crear su propio espacio. Casi 30 años después, en España vimos el caso de Siro López rompiendo con Josep Pedrerol tras la negativa de este a hacerle co-presentador de Jugones (aunque según Siro, Pedrerol accedió en el último momento cuando ya era tarde para él por haber firmado su marcha).

En radio, la COPE intentó casar a José Antonio Abellán y Federico Jiménez Losantos en el programa Al Tran Tran que ha pasado a la historia como uno de los espacios que menos tiempo aguantó en antena en la radio por su audiencia residual. 

En Onda Cero se produjo un breve matrimonio entre Antonio Jiménez y Victoria PregoLa Brújula- que nació viciado por su verdadera motivación: un intento de apaciguar a los padrinos que estaban detrás de cada uno de ellos. Años después la emisora de Planeta unió durante unos minutos a sus dos estrellas, Julia Otero y Carlos Alsina para que debatieran sobre actualidad. La cosa pareció funcionar durante un tiempo por las simpáticas puyas entre uno y otra, pero tuvieron que retirarla después de que se evidenciara una evolución en el tono entre ambos que comenzaba a sonar menos amistoso.

En televisión sí hubo un formato de presentación bicéfala que funcionó: Extra Rosa con Rosa Villacastín y Ana Rosa Quintana que tiene en el currículum de aquel espacio el cepillarse al Qué Me Dices de Emilio Aragón en la batalla por la franja de tarde. ¿Qué puso fin a aquel matrimonio? Villacastín y Quintana coinciden en asegurar que fue la dirección de la cadena la que quiso separarlas un verano para hacer dos programas por el precio de uno. El espacio que le dieron a Quintana supuso para ella el inicio de un reinado como presentadora televisiva, el que le dieron a Villacastín le supuso más bien lo contrario.

No hay duda de que trabajar codo con codo desgasta y puede incluso hacer metamorfosear el compañerismo con enemistad. Fenómeno producido de manera reiterada en prensa escrita: ¿Cuántos directores de periódicos han acabado a gorrazos con los que fueron su adjunto o su subdirector? ¿Cómo acabó Juan Luis Cebrián con Martín Prieto (tras 12 años juntos)? ¿Y Luis María Anson con Dario Valcárcel (5 años)? ¿O Pedrojota Ramírez con Alfonso Rojo (15 años) primero y Casimiro G. Abadillo (más de 20) después? También hemos visto célebres divorcios en las redacciones de digitales, como El Confidencial o Estrella Digital.

Manu Carreño y Manolo Lama han aguantado diez años de matrimonio profesional en televisión, lo cual no es poco. Los dos tienen polémicas aunque es Lama el que tendrá que soportar que incluyan siempre en su balance en Cuatro aquella entrevista a Florentino Pérez en la que usó un estilo más propio de Tómbola y su desafortunado gesto presuntamente filantrópico con aquel mendigo.

El animal de dos cabezas llamado los manolos ha estirado la pata. Dice (Lama) que su muerte se debe más a las peleas de empresas (ambos simultaneaban varias) que a ningún desgaste o choque de personalidades, pero sólo futuras autopsias podrán determinar cuánto hay de lo uno y si hay algo o nada de lo otro.

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