Spanish History Matters

Cómo vamos a reprochar que derriben estatuas de Colón cuando aquí tenemos iluminados llamando a quitarlas en pro de una supuesta izquierda alternativa.

El asesinato de un ciudadano negro en EEUU provoca el vandalismo contra una estatua de Fray Junípero Serra en Mallorca. Es lo que tiene el efecto mariposa. Pero ¿de verdad esto es una consecuencia accidental o hay algo más detrás? 

Quien crea que la hispanofobia creciente en el mundo es algo casual es que es muy inocente. Porque por no sostenerse no se sostiene ni por motivos históricos. Que un país fundado por esclavistas como EEUU, para protestar por el asesinato de un negro, acaben culpando a Colón de todos los males cuando los padres fundadores de su patria eran partidarios de esclavizar negros tiene muchas narices.  

Que el mundo anglosajón siempre ha pintado a España como una nación de ‘leyenda negra’ no es nada nuevo. Lo llevan haciendo 500 años. El problema está cuando desde casa cuatro mermados agitan la bandera de la hispanofobia. Qué país entonces se va a hacer respetar en el mundo si ni siquiera se respeta a sí mismo. 

Cómo vamos a reprochar que derriben estatuas de Colón cuando aquí tenemos iluminados llamando a quitarlas en pro de una supuesta izquierda alternativa que sin embargo es lo más globalista y pro americana que existe. 

España tiene un problema de amor propio. De amor a su Historia. Historia con mayúsculas. Y no es una cuestión de izquierdas o derechas, es una cuestión de españoles mismos. En Francia nadie tendría las narices de pedir derribar una estatua de Napoleón pese a que fue un dictador que llenó Europa de guerras. Pero aquí pedimos mancillar la estatua de Junípero Serra, que ni esclavizó a nadie ni probablemente vio un solo negro en su vida, simplemente se fue de misiones al actual EEUU y muchas de las actuales ciudades del país le deben su nacimiento a él.  

Pero el auto odio es nuestro peor enemigo. Si España quiere combatir la hisponofobia no debe hacer otra cosa que contar la verdad. Nada más. La verdad. Decir que Colón no mató un indio en su vida. Que en América no había civilizaciones ejemplares que repartían caramelos sino que eran igual o más crueles y sanguinarias que las europeas. 

Que Hernán Cortés conquistó el imperio azteca porque todos los pueblos indígenas sometidos por este imperio, que era una cruel dictadura, se unieron a él para derrocar a Moctezuma. Que en la América española se permitían los matrimonios mixtos e Isabel la Católica aprobó leyes que protegían a los indios.  

Que si Los Ángeles, San Francisco o San Diego se llaman así es porque un español paso por ahí para dejar legado cultural. Que en América del Sur se han conservado pueblos indígenas, solo hay que ver las propias facciones de la gente, y en EEUU sólo quedan cuatro indios en reservas naturales porque los masacraron. 

Que Cervantes es uno de los mejores escritores de la historia universal y que atacar su estatua sólo demuestra lo que estamos diciendo: que esto no es una campaña en favor de los indígenas o los negros, sino de odio a lo español. Porque ya me dirás que pinta el pobre de Cervantes en toda esta historia. 

Si tuviéramos un mínimo de orgullo, haríamos oír nuestra voz. Como han hecho los italianos de EEUU en contra de derribar estatuas de Colón. Quieren eliminar el legado cultural de España en América. Y España debería plantarse, y mostrar su historia. Pero claro, debemos gastar energías en la tonta del bote de Podemos de turno que dice que hay que quitar las estatuas de Fray Junípero. 

En lugar de tanto Black Lives Matters, pongamos en marcha un Spanish History Matters. Porque van a borrarnos del mapa. A inventar una nueva historia. Por esto somos todos compatriotas. Porque compartimos una historia común todos. Más allá de causas en EEUU, que van de progres y no son más que lo más globalista que existe, hagamos causa común por el respeto a nuestra Historia. 

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