Compromís ataca a la Guardia Civil por la celebración de unas jornadas

Dirigentes de Compromís durante un acto electoral

Dirigentes de Compromís durante un acto electoral

La coalición pide información al Gobierno sobre la celebración de estas jornadas justo antes de la declaración del estado de alarma.

Compromís, famoso en la Cámara Alta por las curiosas preguntas de su representante político al Gobierno, y por ir contra todo aquello que huela a español, ha vuelto a poner en el punto de mira a la Guardia Civil.

Su portavoz en el Senado, Carles Mulet, del sector más nacionalista y catalanista de la coalición, ha vuelto a pedir información al ejecutivo sobre la celebración de unas jornadas de la Guardia Civil entre el 9 y el 11 de marzo, justo antes de la declaración del estado de alarma por numerosos casos de Covid-19, en las que participaron decenas de agentes.

Mulet denuncia que a estas jornadas celebradas en Madrid asistieron 148 guardias civiles procedentes de diferentes provincias de España a los que luego no se le hizo ningún seguimiento ni control posterior.

Incide en el número de asistentes a los que se hizo el test para determinar si eran portadores de la enfermedad, los que dieron positivo, quiénes ordenaron la celebración y los motivos por los que, "conociéndose ya esa semana la situación de riesgo en la que se encontraba Madrid, se continuaron celebrando". 

Sin embargo, al senador se le olvida que en las fechas de celebración de las jornadas el Gobierno de España no había decretado aún el estado de alarma ni había tomado ninguna medida parta contener la pandemia, por lo que las jornadas de la Guardia Civil en todo momento respetaron lo establecido por el Gobierno.

Es más, en las fechas señaladas, del 7 al 11 de marzo, es cuando tuvo lugar las grandes concentraciones del 8 de marzo con motivo del día de la mujer y en Valencia se celebraron mascletàs y actos masivos hasta el día 11. El Ayuntamiento de Valencia, gobernado por Compromís, el mismo partido de Mulet, no adoptó medidas para impedir las concentraciones masivas. En cambio, a Mulet le parece censurable unas jornadas donde participaron sólo 148 personas.

Parece ser que al senador de Compromís no le interesa saber si los asistentes a esas jornadas pudieron estar contagiados o si cometió algún tipo de imprudencia, porque si así fuera, debería preguntar al Gobierno por su actitud ante el 8 de marzo o por qué no se tomaron protecciones y seguimiento de posibles contagiados en otras reuniones más masivas como los actos previos a las fiestas falleras. 

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