16 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT
ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE

Los 10 restaurantes más insólitos de nuestra geografía

El restaurante más caro del mundo se llama Sublimotion, está en Ibiza y pertenece al chef Paco Roncero.

El restaurante más caro del mundo se llama Sublimotion, está en Ibiza y pertenece al chef Paco Roncero.

Si pensabas que el mapa gastronómico no tenía secretos para ti, echa un vistazo a estos restaurantes que te proponemos para te des un capricho. No te dejarán indiferente, prometido.

Disfrutar de una experiencia gastronómica distinta es lo que ofrecen estos restaurantes que destacan por sus localizaciones o por su original decoración. Si estas cansado de lo mismo de siempre, lánzate a la carretera y aprovecha los días libres para conocer alguno de ellos. Comer en un antiguo tren de pasajeros, compartir hielo con el resto de comensales o una visita al templo de Paco Roncero, donde cenar te costará más que en cualquier otra parte del planeta, son algunos ejemplos. 

 

1. Comer rodeado de peces en el Oceanográfico de Valencia

Es la opción que te da el restaurante submarino ubicado en el interior del parque. El restaurante funciona de forma independiente a través de reserva previa y con una capacidad de 120 comensales con varios turnos para comer y cenar. Todo en un entorno presidido por una lámpara central que imita un banco de medusas. 

 

2. Una cueva natural en el corazón de León

Tendrás que desviarte hasta Valdevimbre para disfrutar de esta cocina evolucionada, leal con el sabor, y de calidad gracias a las materias primas de la zona. En La Cueva del Túnel el espacio es único, en roca y arcilla moldeada a pico y pala por los ancestros para abrirse paso entre los pasadizos. Los embutidos con denominación de origen deleitarán a los paladares exigentes. 

 

3. Mesas interactivas y realidad virtual en el restaurante más caro de Ibiza y del mundo

El restaurante Sublimotion de Ibiza, dirigido por Paco Roncero, combina la cocina de autor con una fuerte apuesta tecnológica. Las mesas y las paredes son pantallas interactivas y los comensales usan gafas de realidad virtual para completar la experiencia. El precio ronda los 1.500 euros por persona. 

 

4. Vista de pájaro en el centro de Madrid

Está en uno de los cuatro rascacielos que coronan la capital desde el Paseo de la Castellana. Espacio 33 ofrece un espectáculo maravilloso cuando a eso de la media tarde la ciudad empieza a encenderse.

 

5. Comer con la luz apagada en Barcelona

El restaurante Dans le noir propone variar la experiencia de un buena comida por completo. Este lugar rompe esquemas con su maridaje a oscuras que cautiva a las marcas. Coca-Cola grabó uno de sus anuncios en este sitio tan singular. 

 

6. Ice Bar, la experiencia del hielo en Madrid

Su última propuesta es disfrutar de las auroras boreales a una temperatura real. Observar uno de los fenómenos más extraños de la naturaleza sin salir de la ciudad. 

 

7. Esencias japonesas en medio de un prado asturiano

En un pueblecito de Asturias llamado Huentes, existe una casita de piedra y madera donde la sopa de miso se convierte en un delicado manjar sobre el tatami. Las vistas son espectaculares desde Fuente La Lloba. Si aún confías en tu GPS pon rumbo a este lugar mágico y no mires atrás.  

 

8. Vivir Asturias desde dentro de un barril en Avilés

No nos vamos muy lejos. Si prefieres una buena comida de Asturias, patria querida, fíjate en el restaurante Tierra Astur. Cuenta con mesas y bancos insertados dentro de toneles de sidra. Algunos incluso superan los cinco metros de largo. 

 

9. Una antiguo convento medieval de Navarra

Situado en el centro de Pamplona, La Capilla es un antiguo convento medieval reformado que hace las veces de restaurante de lujo. Disponen de un menú del día a 22€ pero el menú degustación es el favorito de quienes pasan por allí. Algunos dicen que también alimentan el espíritu. Puede ser, por el antiguo convento de las Madres Adoratrices pasaron muchachas descarriadas, peregrinos del Camino de Santiago y estudiantes. 

 

10. La última parada nos deja en Segovia

 

El restaurante segoviano La Postal ocupa un antiguo vagón de tren. Como no podía ser de otra manera sus especialidades son el cochinillo y el lechazo, pero si se prefiere emprender un viaje por la gastronomía típica de otros emplazamientos el pulpo braseado de la Costa da Morte es nuestra recomendación. 

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