24 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La bronca de Alfonso Guerra a Pedro Sánchez por insensato atruena en el PSOE

Alfonso Guerra ha pedido a Pedro Sánchez que dé marcha atrás en la reprobación de Sáenz de Santamaría.

Alfonso Guerra ha pedido a Pedro Sánchez que dé marcha atrás en la reprobación de Sáenz de Santamaría.

El líder socialista ha provocado un auténtico terremoto al promover la reprobación de la vicepresidenta en un momento crítico para la democracia española. Ni en su partido se lo explican.

La decisión de Pedro Sánchez de promover la reprobación de Soraya Sáenz de Santamaría en el Congreso por los incidentes del domingo en Cataluña, y apenas unas horas después de reunirse con Mariano Rajoy en La Moncloa, se le ha vuelto en contra más pronto que tarde.

Quiso el líder del PSOE soplar y sorber al mismo tiempo, evidenciar que su apoyo al Gobierno no es un cheque en blanco para no dejar todo el terreno a Podemos, y lo que ha provocado es un terremoto en las propias filas socialistas.

Alfonso Guerra, José María BarredaGuillermo Fernández Vara y Emiliano García Page han sido los primeros en reprochar públicamente a su jefe de filas su actitud irresponsable por hacer política menor y contribuir al desgaste del Ejecutivo en un momento crítico para la democracia española.

Guerra pidió a Sánchez este miércoles desde los micrófonos de Onda Cero que dé marcha atrás y retire la petición de reprobación. "La gente se escandaliza de las cargas policiales porque mentalmente aún viven en la dictadura. El Estado sólo usa su fuerza legítima", aseguró.

Tampoco se mostró partidario de dialogar con Carles Puigdemont contrariamente a la opinión de Sánchez, y así de claro lo dijo: "¿Diálogo con los golpistas? No hombre no. ¿Se imaginan que hubiéramos dialogado con Tejero?".

Guerra sostuvo que el PSOE debe votar a favor de la aplicación del artículo 155 en el Senado, pese a las reticencias mostradas por el secretario general de los socialistas. Reticencias que el propio Felipe VI quiso eliminar durante su discurso del martes cuando dio vía libre a los poderes del Estado para "asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña".   

 

Guerra no es el único indignado por los vaivenes de Sánchez. En el grupo parlamentario socialista en el Congreso muchos diputados se quedaron boquiabiertos al enterarse de la reprobación al mismo tiempo que la prensa, cuando la anunció la portavoz, Margarita Robles

Barreda fue uno de ellos, y se ha quejado de que una decisión de ese calibre no se sometiera a votación de los diputados socialistas. 

También los presidentes de Extremadura y Castilla-La Mancha, Fernández Vara y García Page, han salido en las últimas horas en defensa de la actuación policial, que es precisamente lo que ha motivado el intento de reprobación de Sáenz de Santamaría.

Fernández Vara ha llegado a cargar contra "los progres de pacotilla que creen que la defensa de la legalidad la tienen algunos en exclusiva por la vía del buenismo, pero es que hay gente que el domingo sufrió, españoles y españolas con los mismos derechos que los demás y por los que nadie está dando la cara".

Era de prever que la maniobra de Sánchez no gustara al Gobierno ni al PP, pero es que tampoco Ciudadanos entiende a qué juega el PSOE cuando España se enfrenta a un golpe al Estado. "Me parece grave que en estos momentos la prioridad del PSOE sea presentar una moción y no dar una solución", afirmó su secretario general, José Manuel Villegas.

Comenta esta noticia
Update CMP