26 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Campo sugiere que la presencia del Rey perturba la convivencia en Cataluña

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo

El ministro de Justicia ha insistido en defender la ausencia del Rey en Barcelona e incluso ha revelado una conversación previa con Lesmes para posponer el acto.

El Rey no fue a la entrega de despachos de los nuevos jueces en Barcelona para evitar soliviantar a los independentistas. El Gobierno no quiere ningún frente abierto con los secesionistas, los quiere de su lado y por ello no para de hacer gestos que permitan seguir adelante con el proyecto de Sánchez en la Moncloa. Y ahora el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, lo ha refrendado asegurando que no permitieron la visita del Rey para "velar por la convivencia".

Y es que, parece que el Rey está vetado en Cataluña, aunque solo sea por la mitad de los ciudadanos catalanes, y eso es suficiente para que el Gobierno ceda a las presiones y evite la presencia del Monarca, dando alas al independentismo más radical. Consideran que la presencia del Rey en la ciudad condal solo sirve para abrir una brecha en la convencia catalana, sin tener en cuenta la entidad de una institución que es el pilar en el que descansa todo el Estado.

En una entrevista en 'Las mañanas de RNE', Campo ha admitido que se impidió que el Rey Felipe VI viajase a Barcelona por la cercanía del 1 de octubre y por la inminente sentencia sobre la inhabilitación del presidente catalán, Quim Torra, reconociendo, además, que no solo buscaba velar por la "seguridad" del monarca, sino que además tenía una intención de "velar por la convivencia" en Cataluña.

 De esta manera, esta explicación de Campo se situa en sintonía con lo ya pronunciado por el portavoz de Podemos, Jaume Asens, que aseguró este viernes que "sería fantástico que el Rey no volviera más a Cataluña" ya que su presencia incomoda a la gente porque "le hace responsable de todo lo que sucedió" tras el referéndum de independencia de 2017. "Hizo un discurso que marcó un antes y un después. Que no surgió de Moncloa, sino de Zarzuela".

En este caldo de cultivo, según el ministro, el Gobierno instó al presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, a posponer la celebración del acto. "Si se podía hacer unos días después... ¿por qué íbamos a generar una tensión?", se ha preguntado, para después asegurar que el propio Lesmes rechazó el aplazamiento.

Campo ha intentado rebajar el tono, señalando "ningún frentismo con la Casa Real", y que lo único que ha existido son "una serie de actuaciones" por parte del Gobierno ante las razones que "desaconsejaban la presencia" del propio Felipe VI de la capital catalana, a pesar de que el sector morado del Gobierno ha aprovechado esta coyuntura para subir la presión contra el monarca.

Así, y para justificar que no sólo faltó el Rey, Campo ha recordado que solo acudieron ocho vocales del consejo y no los 20 que debían de haber asistido. "No había ningún miembro de la sala de Gobierno, faltaron 20 alumnos, de los 17 presidentes de Tribunales Superiores de Justicia solo fue uno... no fue invitada la consejera de Justicia de Cataluña... todo ha sido un tanto extraño. Pero tampoco hay que hiperbolar porque generamos tensiones", ha apuntado.

Según Campo, la gestión de este asunto "se podría haber hecho mejor", aunque ha afirmado que "hay veces que da igual" cómo se expliquen las decisiones que adopta el Gobierno. "Yo ya tengo mi decisión y no voy a permitir que la realidad me estropee un buen titular", ha lamentado, para después añadir: "Hay veces que interesa poner estos problemas para disipar otros".

Aunque en realidad lo único que se ha conseguido ha sido hacer aún más visible la brecha entre el Ejecutivo y la Jefatura del Estado, escondiendo al propio Felipe VI para no enturbiar las relaciones con los independentistas.

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