26 de marzo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

De Isabel II al procés, los septiembres 'negros' en la historia de España

 

 

Nos acercamos al final del presente mes de septiembre en que se cumplen 150 años de la caída de Isabel II y el inicio del llamado Sexenio Democrático y es inevitable señalar una serie de coincidencias y/o curiosidades con el momento actual. Dos años antes, 1866, se había producido el Pacto de Ostende (Bélgica, otra vez) de todos contra Isabel II, que no pasó a mayores pero dejó sembrada la semilla que dos años más tarde fructificaría.

Igual que 150 años después, en 2016, intentó Pedro Sánchez con el Gobierno Frankenstein que evitaron sus compañeros del Comité Federal, pero que también fructificó dos años después. Es decir que la salida de Mariano Rajoy e Isabel II se produce con 150 años de diferencia y los intentos previos también mantuvieron ese desfase. Si bien con una diferencia notable entre los partícipes. El actual, presidido por Sánchez, que no es Juan Prim, eso sí con muchas mujeres. 

                                   

Gobierno que ya ha perdido un ministro y una ministra y otra está en la cuerda floja por unas conversaciones con el siniestro ex-comisario Villarejo; al que primero no conocía pero luego se ha retractado. Recordemos que la ínclita, también estuvo en la famosa cena de la cacería, en Jaén, con Bermejo y Garzón; previa al inicio del caso Gürtel. Los de la Gloriosa eran Figuerola, Sagasta, Prim, Serrano... ni color y sabemos cómo terminó. 

Hagamos un poco de memoria, en enero de 1866, el general Juan Prim (hoy Pedro Sánchez, con perdón a Prim por la comparación), jefe del partido liberal progresista, había fracasado en su intento de llegar al poder y sustituir al partido liberal moderado; como 150 años después lo intentó y fracasó Pedro Sánchez, en 2016. 

El fracaso de Prim abre la puerta a las negociaciones entre todos los partidos políticos opuestos a la reina y al gobierno del moderado Narváez y Gonzalez Bravo (Rajoy) y que terminarían englobando a progresistas, a los centristas de Unión Liberal y a los Republicanos. Se llegó a una fórmula de entendimiento, más por puro oportunismo que por identidad de planteamientos, entre ambas formaciones para montar una conspiración en toda regla contra el régimen monárquico encarnado por la reina Isabel II.

Igual que ahora que lo único que ha unido al PSOE, Podemos, PNV, ERC... ¿Cs?, es echar a Rajoy. Socialistas, podemitas, comunistas, independentistas de izquierda y derecha... ¿centristas? y una vez conseguido el objetivo ¿qué? 

 

 

El Pacto de Ostende acordó, según constaba en el acta del acuerdo, "destruir todo lo existente en las altas esferas del Poder" (ahora se trata de derogar todo lo realizado por el PP en la legislatura anterior y en esta que se interrumpe, como la Reforma Laboral o la Ley de Seguridad Ciudadana. 

El Pacto de Ostende estaba presidido por Prim (nuestro Pedro Sánchez) pero surgió otro en París, controlado por los demócratas republicanos de Pi i Margall y Castelar (nuestros Iglesias y Errejón), que puso en peligro y en evidencia lo pactado en Ostende y sacó a relucir las profundas diferencias, sobre todo doctrinarias y de forma de gobernar; ahora implementadas con la presencia del factor independentista que hace 150 años era inexistente.

Dos años después de Ostende, una vez desaparecidos los dos valedores de Isabel II, Narváez y O´ Donnell, se produce el "amable" levantamiento en Cádiz que lleva a Isabel II al exilio y al poder a Juan Prim, jefe de gobierno, y a Serrano, regente. El 30 de septiembre de 1868, sale Isabel II de España; camino de Francia y comienza el llamado Sexenio Democrático. Los dos primeros años buscando rey que terminan con el asesinato de Prim y la venida de Amadeo de Saboya.

 

Isabel II

 

Fracasado éste, se instaura la Primera República (febrero de 1873) con un gobierno presidido por Estanislao Figueras que abandona antes de seis meses y es sustituido por otro catalán, Pi y Margall. Este dura menos de un trimestre, disfrutamos de la 3ª guerra carlista; la guerra larga de Cuba y guerras cantonales (en eso si nos parecemos), hasta que el Sexenio Democrático termina con el golpe de estado del general Martínez Campos que disfruta de estatua y calles; a pesar de haber terminado con la República y repuesto a un rey, Alfonso XII, hijo de la defenestrada Isabel II. 

Daremos un pequeño salto para recordar otros finales del mes de septiembre, empezando por el golpe de estado de Primo de Rivera que no derriba la monarquía de Alfonso XIII pero que la deja tocada del ala. Estamos hablando del 13 de septiembre de 1923. Dura poco más de 7 años y abre la puerta a la caída de la monarquía, que se fragua en otro pacto de Ostende, esta vez en San Sebastián, en septiembre de 1930, en otro todos contra el rey.

 

No se dejan escritas las conclusiones, si bien se pide por los nacionalistas catalanes  el reconocimiento de la diferenciación catalana. Se planea derribar a la monarquía mediante un levantamiento militar que por precipitarse, falla en Jaca en diciembre del mismo año. En este levantamiento participa Ramón Franco, hermano de Francisco Franco, que estuvo a punto de bombardear el Palacio Real.

 

 Estatua madrileña de Martínez Campos

 

Ya más cercano, se produce en Múnich, el 29 de septiembre de hace 80 años, el Pacto que firmaron Hitler, Mussolini, Daladier y Chamberlain. En este Pacto, le entregan los Sudetes a Hitler, dentro de la política de apaciguamiento. Apaciguamiento que aleja los nubarrones de guerra en Europa y se llevan la última esperanza para Juan Negrín de salvar la IIª República; dentro de ese conflicto general. Dos años antes, el 27 de septiembre, las tropas franquistas habían liberado el Alcázar de Toledo y con este éxito, Franco fue nombrado Caudillo con efectos del 1º de octubre.

78 años después, el 27 de septiembre de 2014, Artur Mas firma el decreto de convocatoria de un referéndum consultivo,  que el Tribunal Constitucional suspende cautelarmente. Dos días después, presenta el Libro Blanco de la Transición Nacional, verdadera hoja de ruta que desde entonces los separatistas siguen escrupulosamente.

El siguiente fin de mes corresponde con el 27 del año 2015 y las elecciones que se pretendían plebiscitarias y que en el separatismo dejaron un sabor agridulce pues la coalición de ERC y Convergencia, obtuvo menos diputados de los que disponían y aunque podían formar un Parlament con mayoría separatista, gracias a la CUP; el computo de votos independentistas era inferior al 48% de los votantes y al 38% de los electores.

 

Chamberlain (inglés), Daladier (francés), Hitler, Mussolini y Ciano


Un año después, este último septiembre, estamos viendo continuos guiños del Gobierno a los separatistas catalanes; el máster ¿plagiado? del Presidente del Gobierno; una ministra en la cuerda floja; intento de puentear al Senado por considerar que no representa a la soberanía popular (la Constitución dice que sí)... ¿que nos deparará estos días que faltan?; ¿viviremos otro desastre como en que se inició hace 150 años con la salida de Isabel II?Las consecuencias negativas alcanzaron a Baños (CUP) y Más (JpS). 

El año siguiente, el 27 de septiembre de 2016, Puigdemont anuncia un referéndum para el mismo mes de 2017; mes en que se vivió el inicio del Golpe de Estado con el asedio a la Consejería de Economía el 20 del referido mes y alcanzó su momento de máxima tensión el 1º O con las urnas chinas, tumultos y el tan manoseado referéndum que volvía a demostrar que el independentismo se mantiene en torno al 37/40% del censo electoral.

Nota. 'El Criticónico' es el sobrenombre de Pedro Aparicio, ingeniero de profesión y autor de decenas de artículos y análisis históricos que en adelante se publicarán periódicamente en este diario.

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