16 de enero de 2021
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las violaciones de las que nadie habla

"Lo de aquella noche"

"Lo de aquella noche"

El canal Cosmo estrena "Lo de aquella noche", un sobrecogedor cortometraje sobre el maltrato psicológico y los abusos sexuales en la pareja.

 

 

Cada siete horas una mujer es violada en España. Más de 300.000 lo son en un año en el mundo. Por si fuera poco, estos datos espeluznantes no recogen aquellas agresiones que se disfrazan con el olvido. En muchas ocasiones, las mujeres sufren violencia sexual por parte de sus parejas, familiares, amigos o conocidos. Agresiones que no se denuncian por vergüenza, por miedo, incluso, porque ni siquiera son consciente de ser víctimas de violencia sexual.

Hoy, 25 de noviembre, es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. Para reivindicar todo el camino que aún queda por construir, el canal Cosmo estrena a las 22:00 horas el corto Lo de aquella noche, una historia que se centra en las violaciones producidas en la pareja. 

41 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año

Mientras el país continúa anestesiado con el culebrón Pantoja Crest, mientras la cadena de Fuencarral sigue cosechando éxito tras éxito de audiencia con la herencia maldita de Paquirri, confieso que llevo toda la tarde buscando quien decida dedicar unos minutos a un día como éste. Echo de menos una programación especial que recuerde a los espectadores que 41 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año, o lo que es lo mismo, que ya son 1.073 desde que empezaron a contabilizarse en 2003. Salvo Canal Sur no veo nada en la parrilla en abierto, tampoco veo nada el la pública que se supone lleva en su ADN el concepto de servicio, formación y educación.

Los datos cantan. Los informativos solo se hacen eco de la violencia machista cuando una mujer es asesinada. Bajo ese asesinato, como si de un iceberg se tratara, se encuentran muchas formas de violencia, algunas todavía invisibles. Según la macroencuesta de Violencia contra la Mujer, elaborada por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, en España, el 13,7% de las mayores de 16 años (unos 2,8 millones de mujeres) han sufrido violencia sexual a lo largo de la vida por parte de cualquier persona, ya sea pareja actual, expareja o personas con las que no se ha mantenido una relación sentimental. Por otro lado, el 1,8 % (más de 350.000) la ha padecido en el último año. La mayoría de estas agresiones sexuales (desde una violación hasta un tocamiento) fueron cometidas por conocidos de la víctima, tal y como señala este estudio.

La violación por parte del novio o de algún amigo o familiar, quizás la más traumática, ocurre cuando la mujer no quiere mantener relaciones sexuales y el hombre la obliga, ya sea de forma física y usando la violencia (lo que es más evidente) o, en muchas ocasiones, utilizando el chantaje emocional, mucho más frecuente, sutil y difícil de detectar.

-. "Para, para. Porfa".

-. "¿Qué pasa? ¿Qué no me quieres? ¿Me has puesto los cuernos?"

Producido en colaboración con La breve historia, Inés Pintor y Pablo Santidrián firman y dirigen Lo de aquella noche, un relato que pone el foco en un asunto tan grave como la violación en el entorno de la pareja, la delgada línea roja que existe entre el sexo consensuado y la violación.

Diana (Claudia Traisac) y Joel (Javier Morgade) son una pareja que se dispone a disfrutar de una supuesta velada perfecta. La sombra del hermano de Joel planea sobre la cita y lo que comienza con arrumacos tiernos y apasionados va girando hacia una situación desagradable cuya tensión, lejos de disminuir, irá en aumento.

Lo de aquella noche presenta un juego de diálogos en off que solo conoce el espectador. Él cree que ella le está engañando, pero manifiesta su deseo de mantener relaciones. Por el contrario, ella no quiere enrollarse con él y no es capaz de verbalizarlo. Ninguno habla claro. Sus gestos transmiten una cosa mientras sus mentes buscan lo contrario. "Quisimos tener una doble narrativa para mostrar qué pasa en el momento y qué pasa de verdad, los pensamientos que no nos atrevemos a decir", matizaba Inés Pintor en la presentación del corto.

A medida que crece la historia, al otro lado de la pantalla nos topamos con un joven posesivo, celoso y machista y con una chica cuya inseguridad no le permite parar los pies a su pareja. Esta falta de comunicación permite a los directores entrar de lleno en el universo de los malos tratos, ejercicio que hacen con absoluta habilidad y elegancia. El joven se comunica desde el ego, la inseguridad y los celos. Es incapaz de empatizar, no le importa cómo se está sintiendo su pareja, ni ve lo que quiere. Poco a poco, la relación sexual deja de ser un encuentro entre dos personas para convertirse en un acto de poder. 

El tándem Pintor-Santidrian juega con el agua, la convierte en una metáfora que revela la cantidad de cosas que a menudo ocultamos bajo la superficie por miedo, desconocimiento, inseguridad, vergüenza o por convencionalismos sociales.  Debajo del agua de esa piscina rezuman el pánico, los celos y la violencia, lo que no se ve.

La trama de Lo de aquella noche muestra una cara diferente de la violación. Esa que no se produce al amparo de la noche en lugares aislados, con hombres sin rostro que amenazan a las mujeres con armas de cualquier tipo. "Aquí todo ocurre en un entorno que parece seguro, pero que no siempre lo es", recalca el director.

"Hay un tabú a la hora de hablar de violaciones dentro de la pareja. La idea de que este tipo de actitudes reprobables no existe, está generalizada en la sociedad. Este corto pretende denunciar una situación difícil de afrontar sobre todo entre jóvenes y adolescentes, que puede dejar graves secuelas psicológicas en la víctima", añade Alberto Lafuente, director de Comunicación de Cosmo.

Si algo pone encima de la mesa esta historia de 10 minutos, es lo fácil que una relación tóxica puede fagocitarnos y lo difícil que resulta escapar de ella.

La violencia física y psicológica en la pareja se ha visibilizado en los últimos años, pero aún existen mitos y estereotipos que romper. Coincidiremos todos en que la educación resulta un pilar fundamental para luchar contra este tipo de agresión contra las mujeres. No está de más que la televisión dé voz y denuncie todo tipo de malos tratos antes de llegar a situaciones irrevocables. Ni una menos.

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