21 de mayo de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Unos polémicos whatsapp dejan a la tertuliana de Telecinco en situación límite

La traición está en el aire y unas comprometedoras fotos en un local no muy recomendable pueden hacer saltar por los aires el ambiente en los pasillos de la cadena de Mediaset.

Kiko Matamoros andaba muy enfadado con su compañera Lydia Lozano porque no sabía cómo habían llegado hasta ella unas supuestas fotos y vídeos suyos en las que se le ve a él en una fiesta.

¿Acaso pretendía Lydia vender esas imágenes de su compañero? Ahora, después de "montar un pollo" porque no quería que se hablara más de este tema, ella ha dado explicaciones para intentar lavar su maltrecha imagen: "Me mandaron unas fotos y yo dije que se pusieran en contacto con producción. Luego, me siguieron hablando y las vi y, en principio, no reconocí a Kiko, pero al final, sí. Y entonces decidí no hacer nada".

Todo comenzó cuando Rafa Mora llegó al plató de Sálvame con una información de última hora: audios y mensajes que demuestran que Lydia sí mostró interés por recibir "con calidad" los vídeos de Kiko Matamoros en una "situación comprometida".

Quería poder verlos bien para decidir si se los pasaba a producción o no. Lydia, que autorizó que se escucharan esos audios, perdió los nervios porque ella insiste en que vio los vídeos y no hizo absolutamente nada. "Yo no me tengo que defender de algo que no he hecho", dijo y una y otra vez, pero Rafa insistió en que él mismo había escuchado su voz diciendo "no hables con nadie más que yo lo saco".

Finalmente, se pudo escuchar a la fuente de la fuente que le pasó a Lydia dichos vídeos cuál era su contenido y se entiende por qué Kiko Matamoros estaba tan enfadado. "Kiko Matamoros estaba en un bar de esos con lucecitas. Se le veía súper bien súper contento... Y al final cogió a una chica y se fue a una habitación reservada con ella".

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