21 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

GH, Sálvame, Deluxe... la realidad de estos programas que aterra a Telecinco

Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez, en un Deluxe.

Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez, en un Deluxe.

Con la audiencia dando la espalda a los programas que han sido buque insignia de Mediaset, existe otro factor sociológico que preocupa en la cadena y que tiene que ver con la vida cotidiana.

Tal y como les ha venido contando ESdiario, este fin de semana Telecinco vive un hecho hasta ahora insólito: por primera vez ha relegado a su formato estrella, Sálvame Deluxe de Jorge Javier Vázquez, a la noche de los sábados. Ha sido un reconocimiento implícito de su derrota, los viernes son para Antena 3 y su apuesta por la programación "amable" y familiar con su exitoso Tu cara me suena, ahora renovado al Tu cara no me suena todavía que se medirá contra La Voz Kids, la réplica de la primera cadena para sustituir el Deluxe e intentar evitar los vapuleos de audiencia que sistemáticamente recibían la noche de los viernes. 

Sin embargo, y pese a la progresiva pérdida de audiencia que ha llegado a arrebatar el liderazgo (diciembre y enero) a la hasta ahora imbatible Telecinco, existe otra realidad que preocupa a los directivos de la cadena y que poco tiene que ver con los audiómetros y sí mucho con la imagen que proyecta la cadena, en cierto modo sus estrellas, los colaboradores y los programas, en definitiva el modelo televisivo marca Telecinco

Y es que lo que ocurre con los programas de Telecinco más rentables en cuanto audiencia es digno de estudio sociológico. En Mediaset han detectado, y preocupa según han asegurado a ESdiario fuentes cercanas a la cadena, que la sociedad tiene asimilados y utiliza como normales conceptos negativos, que aplicamos en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana, procedentes de determinados programas generados del modelo de televisión de la cadena de Fuencarral.

En Mediaset han constatado una realidad: en la sociedad, y en las conversaciones cotidianas de la calle, se ha ido introduciendo poco a poco, sin darnos cuenta, términos como Gran Hermano o Sálvame para referirnos a algo negativo, totalmente peyorativo. Un hecho que lesiona la imagen de la cadena y que únicamente ocurre con esos programas de Telecinco, no pasa con ninguna otra televisión española. Es decir, en el día a día y para referirnos a algo negativo empleamos términos procedentes de ese modelo de televisión con el que se identifica la cadena italoespañola. 

En ESdiario hemos constatado esta realidad que golpea la conciencia de Mediaset. Usar programas como Sálvame, Sálvame Deluxe o Gran Hermano para descalificar un comportamiento teóricamente reprochable de la política local, nacional e internacional, terrorismo o cualquier otro debate candente de la actualidad es un hecho que se viene produciendo sobre todo desde el año 201o.

Estos son algunos ejemplos. La política es protagonista de gran parte de las comparaciones peyorativas y Gran Hermano o el Deluxe se llevan la palma en este aspecto. Con motivo de la reciente lucha de poder entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón en Podemos un votante de esta formación preguntaba directamente a Iglesias la pasada semana en el programa de Jordi Évole, Salvados de La Sexta: "¿No le estamos dando de comer al Sálvame Deluxe de la política?".

Al mismo programa, para afear una condición actual de nuestros políticos, se refería recientemente en una entrevista el director teatral Miguel Ángel del Arco que declaraba que "los políticos actuales no están lejos del Sálvame Deluxe". Sobre Iglesias también se refería negativamente el entonces secretario de Organización del PSOE, César Luena, comparándolo negativamente con un programa de Telecinco y en su misma casa, en el programa de Ana Rosa Quintana. Luena criticaba al líder de Podemos afirmando "viendo la sobreactuación de Iglesias, es digno de ser invitado a GH VIP".

Pero la "negra" comparación va más allá de la política. En otros debates relevantes, como por ejemplo el problema de la falta de agua en el Levante y sureste español, también se ha utilizado el programa del corazón de Mediaset para criticar la deriva de la llamada "guerra del agua". Así, Tomás García Azcárate, experto en Política Agraria Común (PAC), decía en Murcia que "el debate sobre el agua no puede ser un Sálvame Deluxe".

Un modelo de televisión estigmatizado incluso desde dentro de la propia casa. La popular Eva Hache, utiliza la expresión “España ha sido un Sálvame político” en una entrevista realizada en El País con motivo de la presentación de su programa Guasabi en Cuatro.

Son muchos más, infinidad, los ejemplos de esta asociación entre algo negativo y alguno de los programas buque insignia de Telecinco. Un estigma que preocupa en la casa sobre todo por lo "imposible" de revertir, explican las fuentes consultadas. Una metafórica forma de la calificación de "telebasura".

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