24 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Casado resiste a Sánchez y Rivera y anuncia la remontada del PP: "Hemos vuelto"

Los populares se atrincheran en Madrid, kilómetro cero de la resistencia al PSOE. Cs se desinfla, aunque el PP va a necesitarlo mucho. Y Vox también pierde fuelle pero gana poder.

"Aquí hay PP para muchos años, para muchas décadas". La frase de Pablo Casado desde un improvisado balcón de Génova 13 que los operarios no montaron hasta bien entrada la noche -no pintaba bien al principio- sonó a una mezcla de alivio, orgullo propio y cierta rabia contenida. 

Y lo fue. Pablo Casado consiguió salvar la bola de partido cuando ya muchos en el PP afilaban los cuchillos ante lo que parecía que iba a ser otra catástrofe como la del 28 de abril. Él mismo y su dirección nacional afrontaban la jornada con cierto miedo escénico. 

Casado terminó la noche legitimado como líder de la oposición, después de un mes en el que Albert Rivera había ejercido virtualmente como tal. "Se le va a hacer muy cuesta arriba esta legislatura a Pedro Sánchez", prometió ya de madrugada.

Amarró Madrid, Castilla y León y Murcia (Ciudadanos mediante), también Málaga, y acabó con opciones de recuperar Aragón y Navarra (esta última si el PSOE no se alía con la izquierda abertzale) y ayuntamientos como los de Zaragoza, Oviedo y Cáceres.

Su dulce derrota frente al PSOE (que ganó en las tres elecciones) tuvo su epicentro en el kilómetro cero, en Madrid, que seguirá siendo el fortín y la barricada del PP frente a las políticas de la izquierda.

Solo los más optimistas apostaban por recuperar el Ayuntamiento de Madrid frente a la poderosa Manuela Carmena y, a la vez, conservar la Comunidad de Madrid. Y todo ello con dos candidatos, José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso, cien por cien apuesta de Casado. 

Primero se confirmó el vuelco en el Consistorio y en la primera planta de Génova 13, la del PP de Madrid, empezaron los abrazos y las sonrisas. Más tarde llegó la noticia de que la Comunidad seguiría siendo azul... y la alegría se desbordó. 

En Ciudadanos, por contra, Albert Rivera trataba desde la sede nacional disimular a duras penas que esta vez tampoco se habían cumplido las expectativas. Los naranjas aspiraban a dar el sorpasso al PP y escribir el epitafio de Casado, en un momento de extrema debilidad del líder de los populares.

No lo consiguieron, pincharon, a pesar de mejorar su representación municipal y autonómica. Pero como recordaba un dirigente popular al final de la noche electoral, el PP no es UPyD (en alusión al primer partido que se comió Rivera).

No obstante Cs será determinante en el Ayuntamiento de Madrid y en las comunidades de Madrid, Aragón, Murcia y Castilla y León. 

También tuvo Casado un recuerdo para Vox desde el balcón de su sede nacional. "No somos una pompa de jabón". Ciertamente el partido de Santiago Abascal obtuvo un resultado discreto en las elecciones, aunque lo compensó siendo necesario para el bloque de centro derecha en varios ayuntamientos, especialmente en el de Madrid. También en la Comunidad. Y entrando en los parlamentos de Madrid, Murcia, Castilla y León, Cantabria, Aragón, Asturias, Baleares, Andalucía y Ceuta y Melilla.

"Mañana empieza todo. El PP ya ha iniciado la remontada, hemos vuelto", proclamó Casado. Este lunes reúne a su Comité Ejecutivo Nacional y ahí anunciará los nombres de sus nuevos portavoces en el Congreso, el Senado y el Parlamento europeo. Punto y seguido.

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