17 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El número dos de Torra destapa la posible salida a Puigdemont y arde la Fiscalía

La nueva fiscal general del Estado, María José Segarra, prometiendo su cargo ante el Rey.

La nueva fiscal general del Estado, María José Segarra, prometiendo su cargo ante el Rey.

Los fiscales del "procés" recelan. Y temen que el varapalo del tribunal de Schleswig-Holstein sea la excusa para que el Gobierno, a través de la fiscal general, dé un vuelco al caso.

"Lo importante es que van a ser juzgados en España". Esta frase pronunciada por Pedro Sánchez este jueves en su comparecencia tras la Cumbre de la OTAN, ha provocado más de un recelo en la Fiscalía del Tribunal Supremo, tras el varapalo del tribunal de Schleswig-Holstein al denegar la extradición de Carles Puigdemont por rebelión y aceptar solamente su entrega por el delito de malversación.

"Lo importante en este sumario no es el donde, es el por qué", afirman a ESdiario fuentes del Ministerio Público, que insisten en la "imprescindible unidad de la causa". Es decir, que todos los procesados sean juzgados por los mismos delitos.

Estas mismas fuentes recuerdan que dos fiscales generales, el fallecido José Manuel Maza y su sucesor, Julián Sánchez Melgar, han mantenido la estrategia y el criterio de la Fiscalía, que ha coordinado en el juzgado de Pablo Llarena otra exfiscal general, Consuelo Madrigal.

Sin embargo, el deshielo de este lunes entre Pedro Sánchez y Quim Torra y la cita de este jueves entre sus número dos, Carmen Calvo y Pere Aragonés, han desatado las suspicacias. Suspicacias confirmadas este viernes por el propio Aragonés, que ha dado la pista de la solución posible al embrollo creado por la Justicia alemana.

En una entrevista en RAC1, el vicepresidente catalán ha puesto la pelota en el tejado de la nueva fiscal general, María José Segarra, y por elevación en la ministra de Justicia, Dolores Delgado. "La Fiscalía española tiene una oportunidad de oro para corregir su enfoque", ha dicho Aragonés, para quien el juez Llarena "va por la autopista y todos van en sentido contrario". "

"Ha tenido que venir un tribunal alemán a decirle que la rebelión armada es una construcción jurídica para amenazar al Ejecutivo catalán que no se sostiene", ha sentenciado. En definitiva, la fórmula pasaría por que los fiscales del procés retiren la acusación por rebelión y la edulcoren en uno delito de sedición o, simplemente, de malversación.

Una tesis que comparte el PDeCAT. "Es fundamental que la Fiscalía General del Estado reconsiderase las acusaciones de rebelión y espero que la nueva fiscal lo pueda hacer", ha exigido su portavoz en el Congreso, Carles Campuzano.

 

Pedro Sánchez y Quim Torra, en su cita en La Moncloa este pasado lunes.

 

Tampoco ha ayudado a disipar los recelos en el Supremo la calculada ambigüedad de Segarra, que no ha garantizado que mantendrá el criterio de sus antecesores. Excudándose en que no tiene aún "conocimiento oficial" de la resolución del tribunal alemán, tan solo ha anunciado que hará falta estudiarla".

"Sólo tenemos información de la prensa. De momento no podemos decir más. Cuando analicemos la resolución, ya se lo diremos. La fiscalía seguirá dando apoyo y creyendo en los mecanismos de cooperación y confianza mutuas y seguiremos trabajando en este sentido", ha explicado Segarra.

Pero en los ámbitos políticos de Cataluña  se teme que el nuevo clima abierto entre La Moncloa y el Palau y los sucesivos reveses de las autoridades judiciales de Bélgica, Suiza, Alemania y Escocia al juez Llarena sean la excusa para dar un vuelco a la causa. En cualquier caso, será ya la Sala del Alto Tribunal la que tenga en sus manos el futuro penal de Puigdemont y el resto de líderes del 1-O.

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