Así sería la plaza del Ayuntamiento con el proyecto que dejó Rita Barberá 

Las obras en la plaza del Ayuntamiento de Ribó y Grezzi acabarán en el juzgado. Por de pronto, Antifraude ha abierto expediente a las obras exprés, con unos maceteros más propios de desagües

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, y su concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, creen que han inventado la pólvora con su muy cuestionada peatonalización de la plaza del Ayuntamiento en la que destacan los macetones de hormigón más propios de desagües.

 

Pero este tema ha estado presente en los distintos gobiernos municipales desde que en los años 60 se derribara la tortada de Goerlich. Uno de los proyectos es el que dejó preparado Rita Barberá nada menos que en 1993, y tan sólo habría que sacarlo del cajón, actualizarlo y ejecutarlo para tener una plaza en condiciones.

En efecto, en 1993 el entonces gobierno municipal del PP y Unión Valenciana tuvieron como uno de sus principales objetivos reformar y peatonalizar en parte la plaza del Ayuntamiento. Se convocó un concurso de ideas que ganó el arquitecto Javier Domínguez con un proyecto que recuperaba en parte la tortada y movía la fuente de ubicación.

El proyecto estaba previsto para estar acabado en 1995, pero surgió un problema: incluía un parking subterráneo que generó mucha polémica porque se toparía con restos históricos. La idea del aparcamiento fue la primera retirada al considerarla que era un "error" de planteamiento respecto a la movilidad de urbana. Al final el gobierno municipal desistió y no se hizo la reforma de la plaza pese a intentos posteriores por retomarla.

 

Ahora que se habla de hacer un concurso de ideas para la reforma de la plaza, resulta que este concurso ya existió, ya hay un proyecto hecho y ganador que se podría actualizar y ejecutar en lugar de dejarnos la plaza de Mario Kart que han hecho. 

La reurbanización de la plaza del Ayuntamiento de Valencia ha abierto una polémica ciudadana entre otros motivos por el "bajísimo nivel arquitectónico", en palabras de la jefa de la oposición, María José Catalá (PP). Macetones de hormigón pintados de color verde y un pavimento rojizo para la zona reservada a los viandantes, aunque en principio se contempló el amarillo.

Lo llamativo es que el  proyecto presentado hace tres años fue calificado de "chapuza" por la vicelacaldesa de Valencia, Sandra Gómez, quien no podrá borrar de la hemeroteca una contundente declaración: "No vamos a peatonalizar la plaza del Ayuntamiento con maceteros". Gómez no ha mostrado precisamente su aval a unos maceteros que cuestan 834 euros muy por encima del precio del precio base del Instituto Valenciano de la Edificación.

 
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