La estrategia de Ciudadanos hace saltar las alarmas en el PP de Bonig

Rajoy y Bonig

Rajoy y Bonig

Albert Rivera ha entrado en la escena política valenciana. Su decisión de confirmar ya a Fernando Giner forma parte de la estrategia para tratar de dar el "sorpasso" también en la Comunitat.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, está convencido de que su partido puede ganar las elecciones en  la ciudad de Valencia e incluso en  la Comunitat, por lo que podría  producirse el anhelado "sorpasso". El resultado de las elecciones catalanas y algún dato demoscópico avala dicha certeza. Su estratégica decisión, vía tuiter, de anticiparse  y proclamar ya a  Fernando Giner como alcaldable para 2019 ha dejado a los partidos descolocados, en especial al PP que tiene en enero un mes horribilis.

El anuncio de Rivera condena las primarias a mero trámite y sirve de pistoletazo de salida a la campaña electoral de C's, mientras que el resto de grupos políticos, alguno como el PSPV-PSOE en pelea interna, no ha decidido quién será su cartel electoral. Giner "ha dejado ahora de ser concejal, ni tan siquiera el jefe de la  oposición, Giner es desde esta semana el candidato", según una fuente de la estructura nacional de su partido. Por lo tanto, la formación naranja da primero y,  sobre todo, ofrece un mensaje de unidad en contraposición al resto.

Ciudadanos tiene su propio mantra que está calando: Sus candidatos no son políticos como los del resto de formaciones, son representantes de los ciudadanos que están de paso en la política, nada de profesionales de vivir el dinero público. Una idea fuerza como en su día triunfó "los políticos son casta" de Pablo Iglesias. Marketing electoral.

Entre tanto el PP ha entrado shock como apuntaba uno de sus diputados nacionales. "Nos han ganado la partida", apunta a ESdiarioCV en relación a la estrategia de sus "socios".  Isabel Bonig vive "atrapada", añade. Sin margen de decisión, permanece a la espera de que Mariano Rajoy mueva ficha, quizá después de la constitución del gobierno catalán. Pero la situación de la líder del PPCV es "especialmente compleja". A finales de año comentó en privado su preocupación por el inicio de 2018 con el juicio en la Audiencia Nacional a los que han sido los dirigentes de su partido: Ricardo Costa, Vicente Rambla, David Serra... Ayer entró en escena Francisco Correa tirando de la manta.

Bonig cree, o mejor dicho, confía en que la repercusión de este proceso no tenga consecuencia. Esto es, en el PP existe la creencia mayoritaria, que cada vez menos mayoritaria, de que ya están amortizados los casos de corrupción y de que, en cualquier caso, nadie de los actuales cargos están afectados por ellos. O al menos, de momento. Habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos. 

 Bonig está siendo torpedeada por un lobby cuyo líder está más en Madrid que en Valencia

Como muy tarde en marzo, según el plan Mallorca de septiembre pasado, debería estar elegido el candidato al Ayuntamiento de Valencia. El PP confiaba en él como un revulsivo. Y eso pone de alguna forma en cuestión a Bonig cuya candidatura -confirmada en su día públicamente por Pablo Casado está siendo torpedeada por un lobby cuyo líder está más en Madrid que en Valencia. 

Por de pronto, Ciudadanos  desde las elecciones catalanas huele la sangre. Su portavoz en la Cortes, María Carmen Sánchez, siempre comedida en sus manifestaciones, dio un rejonazo a Bonig: "El PP no tiene tiempo suficiente de pedir perdón por la pésima imagen que se ha dado de la Comunitat Valenciana durante los últimos 20 años". Y el presidente Puig ha aprovechado para apretar también el acelerador y afirmar que "el actual PPCV es el viejo PPCV". 

 

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