15 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Iglesias mete en campaña a "los villarejos" por los trapos sucios del PSOE

Rubalcaba saluda efusivamente a Marlaska tras su toma de posesión en Interior.

Rubalcaba saluda efusivamente a Marlaska tras su toma de posesión en Interior.

A muchos ha llamado la atención el asunto que el líder morado ha priorizado en su reaparición: las cloacas del Ministerio del Interior. ¿Qué pretende?: erosionar a La Moncloa.

Ni el precio del recibo de la luz, una de sus grandes obsesiones. Tampoco la renta básica para todos los españoles. Menos aún, el tan traído y llevado "impuesto a los ricos". Sino las cloacas de la Policía y el Ministerio del Interior. Por tierra, mar y aire, este es el tema elegido por Pablo Iglesias y su equipo más próximo para centrar la precampaña del 28-A.

Aprovechando su declaración por el oscuro incidente del móvil sustraído a una de sus excolaboradoras, el líder de Podemos ha recuperado para el debate político los manejos del clan Villarejo. Un grupo de comisarios -algunos ya apartados- cuyas andanzas han salido a la luz durante el Gobierno de Mariano Rajoy pero que nacieron, crecieron y camparon a sus anchas durante décadas de administración del PSOE.

Y ahí radica el objetivo de Iglesias y los suyos, según reconocen fuentes socialistas a ESdiario. "Acorralar a Pedro Sánchez y a Fernando Grande-Marlaska con los trapos sucios -los "bajos fondos", en palabras de estas mismas fuentes- del viejo PSOE.

Son tramas aún abiertas como el caso Gao Ping, las grabaciones del polémico sistema Sitel, la consultora Inteligare -una supuesta tapadera para el espionaje al PP en la etapa de Alfredo Pérez Rubalcaba-, la investiación sobre la financiación de Podemos o la propia Gürtel.

 

Podemos ha acelerado en las últimas horas. Incluso obligando a Marlaska a salir al paso: "Las cloacas ya no existen en el Ministerio del Interior", afirmó categórico este lunes.

Sin embargo, ha sido la diputada de Podemos de mayor rango institucional, Gloria Elizo, todavía vicepresidenta del Congreso, la que ha puesto en un brete a Marlaska preguntando por los llamados "villarejos", comisarios e inspectores que han orbitado alrededor del excomisario encarcelado por la operación Tándem.

 

Pablo Iglesias, la pasada semana, tras declarar por el supuesto espionaje a Podemos.

 

Iglesias, Irene Montero, Gloria Elizo y Pablo Echenique han agarrado un hueso, el de las cloacas, que no tienen intención de soltar. Porque, además, tras ellas creen haber visto daños colaterales en una de sus obsesiones: la Monarquía. Es decir, las maniobras para limpiar el escenario que propició la abdicación sin estridencias del Rey Juan Carlos I. Affaire Corinna y CNI, de por medio.

De los comisarios por los que se está interesando Podemos, hay algunos ya jubilados, como el que fue máximo responsable de Asuntos Internos, Marcelino García de Blas -hombre próximo al CNI-, y Eugenio Pino, exdirector adjunto con Jorge Fernández Díaz.

Otros, como la mano derecha de Villarejo, Enrique García Castaño, tienen un oscuro horizonte policial y llevan semanas amenazando con contar lo que saben de los bajos fondos ligados a la Policía socialista.

Como él, Carlos Salamanca, excomisario de Barajas y protagonista principal de la trama Gao Ping o el exsindicalista José Ángel Fuentes Gago, guardan secretos que pueden dar más de un disgusto a Ferraz.

Como José Luis Olivera, exjefe de la UDEV e investigador principal de la Gürtel. Según el propio Villarejo, Rubalcaba pactó con él y con Olivera armar la operación contra el PP. Podemos sostiene que ellos y sus colaboradores en activo mantienen viva la cloaca también durante la etapa Sánchez.

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