23 de octubre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Terelu Campos tocada y hundida por el protagonismo mediático de su hermana

Carmen, ¿la mano que mece la cuna de Terelu?

Carmen, ¿la mano que mece la cuna de Terelu?

A Terelu le está pasando factura que su hermana haya decidido hacer pantalla. Carmen revela aspectos que perjudican, y mucho, a Terelu, que está en la picota y cuestionada profesionalmente

Terelu Campos está tocada y hundida. Todo ha cambiado desde que su hermana decidiera que quería hacer pantalla. El estilo de Carmen, claro y directo, ha perjudicado a Terelu, ya que ha revelado aspectos de los que dejan huella y provocan un cisma. Se vio durante el polígrafo al que Borrego se sometió en Sábado Deluxe.

No se sabe bien si por desconocimiento o por encontrar su lugar bajo los focos, pero el caso es que Carmen no se opuso a preguntas de lo más peliagudas. Especialmente, la que hacía referencia a que Terelu era presentadora gracias a su madre. Vamos, que siempre la ha llevado de la mano. Dijo sí pero salió que mentía, y se armó el belén.

La resaca de Sábado Deluxe llegó a Sálvame, donde se debatió sobre el asunto. Kiko Hernández recuperó un rumor que, durante años, corrió por los pasillos de Telecinco y que hacía referencia a los hilos que María Teresa Campos habría movido para que su hija se hiciera con un programa que estaba en antena y muy consolidado. Al colaborador se le escapó que en el mismo trabajaba él y también Lydia Lozano. Hablamos de A tu lado. Mucha tela que cortar en un capítulo que bien podría titularse “Cena para matar a…”.

Al menos así lo narraron en su momento personas que aseguraban estar al cabo de la calle. ¿Estarían dispuestas a hablar ahora? Va a ser que no porque saben que el clan Campos negaría que tal cosa hubiera sucedido. De hecho, María Teresa estalló cuando conoció lo explicado por Hernández y negó con rotundidad exigiendo rectificación.

Al escuchar a Carmen Borrego se tiene la sensación de que se ha sentido el patito feo de la familia. La que ha estado en la sombra mientras su hermana disfrutaba de las bondades de la fama. En este punto hay que añadir que está convencida de que Terelu es la favorita de su madre. Carmen no está dispuesta a renunciar a la parte del pastel que cree le corresponde. Le da igual si para eso tiene que batirse el cobre en un plató tan duro como Sálvame.

La cuestión es que tiene claro que ha llegado para quedarse. Y, claro, en televisión no son tontos y saben que las dos hermanas forman una pareja artística que funciona. A partir de ahora, se acabó para Terelu caminar en solitario en Telecinco.

Carmen se ha aferrado a ella y no piensa soltarla de la mano. Visto lo visto, se comprende que la colaboradora no esté en su mejor momento. Conoce bien el juego y  sabe que saldrá trasquilada cada vez que su hermana hable de ella. Carmen ya ha dejado claro que está muy decepcionada con Terelu porque no la defendió cuando Mila arremetió contra ella. La tenía apuntada y se la estampó en toda la cara. Mientras tanto, Terelu baja la cabeza y espera que amaine el temporal. Tranquila no puede estar porque mientras comparta espacio televisivo con su hermana, las nubes sobrevolarán su cabeza amenazando con fuertes chubascos y tormenta.

María Teresa y Terelu se las prometían muy felices cuando regresaron a Telecinco. La comunicadora se fue de la cadena siguiendo los pasos de alguien que estaba muy bien conectado en Mediaset. No vio entonces que daba un mal paso y que acabaría pagando los platos rotos entre dos personas cuya amistad arrancó en la niñez. Y así fue, cayó al abismo, hasta que se le abrieron las puertas de la casa donde reinó en las mañanas.

Sin embargo, nada ha vuelto a ser lo que era. A Terelu la mandaron a casa tras sentirse agotada, entre otras cosas, por la polémica suscitada por el hecho de que anunciara un producto adelgazante estando ella con un cierto sobrepeso. Cuando se recuperó, quiso volver pero no la dejaron. Tocaba esperar. Estuvo más de un mes en dique seco y sufriendo por si podría recuperar su puesto de trabajo. Más que nunca, necesitaba tener ingresos ya que Hacienda le reclamaba una deuda de 250.000 euros, lo que motivó que rehipotecara su casa en diversas ocasiones.

Si antaño disfrutaba de la buena vida, eso se acabó. Tampoco su madre podía echarle una mano ya que ella también ha sufrido el azote de Hacienda y porque sus ingresos no han vuelto a ser los de tiempo atrás. Tuvo que deshacerse del piso que adquirió en el mismo inmueble donde vive Terelu tras realizar importantes reformas. Hace tiempo que quiere desprenderse de su fantástico casoplón. Sin embargo, el lugar donde está ubicada, hace que no logre encontrar el comprador adecuado dispuesto a pagar lo que pide. La propiedad está alejada de Madrid y eso disminuye el precio de venta, ya que por una cantidad igual o parecida, se puede acceder a una vivienda en alguna urbanización de lujo y bien comunicada o en el centro de la capital.

Si pudiera, Terelu Campos diría adiós a Sálvame. Está harta del papel que juega en el reality vespertino de Telecinco, donde tiene que enfrentarse a temas muy delicados. Eso pasa factura. En su caso, es notorio. Tan solo hay que ver su rostro. Ya casi nada queda de aquella altivez que mostraba cuando hacía cargar a su asistente con las bolsas o bien agacharse para que le pusiera los zapatos. Llegó el fin de ciclo de María Teresa y eso engloba a Terelu. En estos días, la colaboradora de Sálvame se arrepiente de no haber apostado por aquellos proyectos en televisiones menores pero que le habrían permitido volver a presentar. Ahora tiene que conformarse con que cualquiera le pase la mano por delante: Paz Padilla, María Patiño, Carlota Corredera, Kiko Hernández… Duro, muy duro, porque si algo hace bien Terelu Campos es presentar, pero perdió el tren cuando optó por quedarse en la zona de confort.

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