21 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las asociaciones de gays, que lincharon a Arcadi Espada, se moderan con Delgado

La ministra Delgado, este martes en el Senado, junto a Grande-Marlaska.

La ministra Delgado, este martes en el Senado, junto a Grande-Marlaska.

La mayoría de las asocioaciones de gays y lesbianas se han mostrado más tibios que en otras ocasiones tras el insulto de la ministra , que trata de escenificar la paz con Marlaska.

El Gobierno trata de enfriar el incendio desatado por las nuevas grabaciones que tienen a la ministra de Justicia, Dolores Delgado, en la cuerda floja. Y tras el terremoto desatado por la nueva muestra de connivencia entre la exfiscal y el excomisario Villarejo -por ello Pablo Iglesias ha exigido su dimisión este martes-, la polémica crece ahora por el insulto homófono, el "maricón", que Delgado dedicó a su compañero en el Consejo de Ministros, Fernando Grande-Marlaska.

Y es que este insulto ha provocado además una nueva rectificación de Delgado. A primera hora, en un desayuno, argumentó que esta descalificación homófoba no iba destinada al titular de Justicia. Y, horas después, el Ministerio difundió un comunicado en el que admitió que la ministra sí llamó "maricón" a Grande-Marlaska, pero que fue un "insulto fuera de contexto" y no una "expresión homófoba".

El titular de Interior, que tuvo un acto con mujeres de la Guardia Civil, se negó a responder a su compañera de gabinete. Después, en el Senado, ambos escenificaron la paz con un beso ante los fotógrafos. "¡Que no, hombre, que no!", respondió el ministro cuando la prensa le ha preguntado si estaba molesto.

"Éste es un Gobierno feminista, cohesionado y trabajamos mujeres y hombres estupendamente bien, como debe ser. Es que es además lo normal. A mí ya hablar de obviedades en una España del siglo XXI a veces me cuesta mucho", explicó.

 Eso sí, Delgado contó durante todo el día con la complicidad de algunos colectivos especialmente activos cuando se producen actitudes homófobas de este tipo. Ni la Federación Nacional de Gays y Lesbianas ni otras plataformas como Arcópoli emitieron comunicado alguno. La FLFBT usó la vía Twitter para expresar su malestar con Delgado, dandole una oportunidad para rectificar.

 

 

Contrasta la actitud de Arcópoli, con la que tuvo hace apenas unos días con el periodista Arcadi Espada, que llamó  "mariconazo" al diputado de ERC, Gabriel Rufián.

Entonces, esta asociación madrileña presentó una denuncia ante la Fiscalía de Madrid contra Espada por un delito de odio previsto en el artículo 510 del Código Penal. Y el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia que lidera precisamente Arcópoli estimó que estas frases son "inaceptables" y "alientan la discriminación hacia el colectivo LGTB" al utilizar el insulto "mariconazo" de forma "profundamente despectiva y humillante", al tiempo que "trata de vilipendiar y deshonrar las prácticas sexuales entre dos hombres".

Quien sí rompió este martes esa cierta moderación de la federación nacional fue la Federación andaluza de asociaciones de gays, lesbianas y transexuales LGBTIQ, que ha exigido la dimisión de Delgado, "por sus comentarios homófobos y machistas". "No es de recibo que un Ejecutivo que se jacta de ser inclusivo y diverso permita que haya entre sus componentes una persona con homofobia y machismo patentes", advirtió en un comunicado.

Iglesias sube el tono

Por su parte, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, exigió a Delgado que se aleje de la "vida política" porque no puede ser miembro del Gobierno alguien "que mantenga amistad" con un "tipejo" como el excomisario de Policía José Manuel Villarejo.

El líder morado, que reconoció que la situación que se ha generado con esta polémica -en plenas negociaciones con el Gobierno sobre los Presupuestos-, es "incómoda", advirtió de que "hay que alejar de la vida política a cualquiera que mantenga amistad con los representantes de las cloacas".

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