05 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Gobierno conocía desde febrero un contagio masivo en España y no hizo nada

Sánchez, este miércoles en el Congreso

Sánchez, este miércoles en el Congreso

La negligencia de Sánchez y de Iglesias ha potenciado el drama de la pandemia, que se resume en un dato: España tiene ya más muertos que China.

 

 

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, intentó ayer defender la gestión del Gobierno en la pandemia conun argumento que, en realidad, fue una confesión de culpa tan nítida como insoportable. Dijo, para escapar de la negligencia que supuso permitir concentraciones el 8M  y eventos deportivos de masas, que ya habían detectado en febrero un contagio masivo en España, con especial intensidad en Madrid.

Lo dijo para tratar de esquivar la evidente responsabilidad existente por haber permitido que cientos de miles de personas se lanzaran a la calle en el Día de la Mujer Trabajadora, para negar que ése fuera el foco original revelando que era previo y lo conocían.

Pero la justificación es aún peor y, lejos de quitarle importancia a la negligencia ya conocida de aquel fin de semana, le añade otra de mayor gravedad. Porque es perfectamente compatible que el 8M haya sido un gran foco, como sugiere el contagio masivo de miembros del Gobierno y de la propia familia de Sánchez presentes en la marcha; con que el Ejecutivo tapara de manera inconsciente y casi dolosa la magnitud de una alerta sanitaria que ya conocía.

 

 

Que un juez ya indague en posibles responsabilidades judiciales del Gobierno o de sus delegados es la prueba fehaciente de hasta qué punto el principal escudo de los ciudadanos ha podido ser, tal vez, si peor enemigo, como resume una cifra insoportable: España tiene ya más muertos que China y acoge a uno de cada diez infectados detectados oficialmente en todo el mundo.

 

Porque a lo que el Gobierno confiesa conocer desde febrero, se le añade la certeza de que la OMS y la Unión Europea habían trasladado, de manera contundente y reiterada, la dimensión de la epidemia que China e Italia además habían permitido visualizar con enorme claridad.

Y el Gobierno no hizo nada, hasta el punto de que aún hoy no tiene siquiera cubiertas las necesidades de material elemental para los sanitarios que combaten al coronavirus. Que en ese contexto el PP, Cs y VOX hayan respaldado al presidente en la prolongación del Estado de Alarma, lo dice todo de unos y otros: pese al estrepitoso fracaso del PSOE y de Podemos en esta crisis, la razón de Estado se impone en los rivales de Sánchez, mientras sus socios le dan la espalda.

Comenta esta noticia