13 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT
ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE

Pons pide a la Unión Europea una solución para las víctimas de la talidomida

El eurodiputado hizo historia política al llevar por primera vez al Parlamento Europeo una causa ignorada por la dictadura y olvidada por la democracia que muestra la mayor injusticia.

Ya son más de 188.000 personas las que han firmado para que la farmacéutica Grünenthal indemnice a las víctimas de la talidomida, medicamento que comercializó en los años sesenta para aliviar las náuseas de embarazadas causando malformaciones en los fetos. La petición de Change.org no sólo clama contra el olvido que sufren las víctimas, sino que denuncia la doble moral del laboratorio alemán, que además de comercializar el fármaco, vende ahora otros medicamentos para el dolor que las malformaciones les provocan a los cerca de 3.000 afectados mientras la Justicia y las autoridades políticas miran para otro lado.

La asociación de víctimas Avite quiere llegar a las 200.000 firmas y ha lanzado un vídeo que denuncia "la macabra coincidencia" de que Grünenthal se enriquezca ahora con medicamentos contra el dolor que uno de sus productos causó pero el pasado 23 de septiembre, el Tribunal Supremo falló en contra de la indemnización del laboratorio alemán a las víctimas de talidomida, aunque asociaciones médicas, partidos políticos y otras entidades apoyan las compensaciones a los afectados.

Con este panorama desolador, el portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, alzó la voz y removió conciencias este miércoles en el Parlamento Europeo pidiendo a la Unión Europea que medie ante los gobiernos de Alemania y España para que los afectados por la talidomida puedan ser indemnizado en un emotivo discurso en el que hubo sitio también para la autocrítica.

González Pons recordó que este medicamento produjo hace medio siglo “la mayor tragedia medica en la historia europea”, que consistió en que miles de niños nacieron con “malformaciones irreparables” ante la desidia de los gobiernos de sus países y el egoísmo de “innumerables ginecólogos que recibieron regalos por recetar la talidomida”. Entre las muchas razones por las que la Unión Europea debería intervenir para acabar con esta injusticia, el eurodiputado español alegó que "nadie impidió que se produjera la talidomida y se distribuyera a mujeres embarazadas; porque tuvieron que nacer más de 10.000 niños con carencias o cortedad de sus extremidades antes de que ninguna autoridad reaccionase; y porque las víctimas han tenido que esperar 50 años antes de que nadie les pida perdón”.

En una desgarradora intervención, Pons clamó por lo que otros callan, y no ahora, sino desde hace años. A su juicio, la UE debe actuar “porque las madres que tomaron la medicina por orden de su médico han sido las únicas en sentirse culpables y muchas están envejeciendo sin que ninguna autoridad les diga que la culpa no fue suya; y porque todas las madres son víctimas inocentes y nadie quiere más a sus hijos que ellas". "Estamos ante un drama humano que exige una solución política urgente, porque mañana será tarde para reparar tanto dolor”, insistió arrancando los aplausos de los presentes.

Y además aprovechó para remover conciencias también en su país porque “en España a las victimas las escondió la dictadura y las ha olvidado la democracia. En España hay aproximadamente 500 víctimas de las que solo se han reconocido 24, y ningún gobierno (tampoco el mío) ha querido escuchar a los afectados y resolver sus problemas”, lamentó para exigir un ejercicio de empatía y recordar que “todos los de mi generación pudimos ser víctimas de la talidomida”.

González Pons concluyó su intervención ante el Pleno del Parlamento Europeo, que por primera vez en su historia discutía este asunto, recalcando que promueve esta causa “porque nunca me he sentido más seguro de lo que defiendo desde mi escaño”.

 

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