Noche de locura musical popera en la cuna de la cultura del esfuerzo

La Guardia, OBK, Seguridad Social, Revólver, La Unión, Danza Invisible y Bombai recordaron canciones míticas de los 80 y 90 en el concierto organizado a beneficio de Asindown

"Una noche sin reguetón". Ovación. "Una noche sin Despacito". Otra ovación atronadora. Y así, entre las vallas rotuladas con los mensajes ´cultura del esfuerzo´y ´esperit taronja´, miles de personas disfrutaron, este sábado, de un recital de actuaciones exentas de los temas que ahora más suenan en pubs y discotecas. En su lugar Mil calles, Sabor de amor y un largo repertorio de finales de los 80 y primer lustro de los años 90, con canciones que revivieron los recuerdos del público que hizo vibrar el pabellón de la Fuente de San Luis. La Guardia, La Unión, Revolver, Seguridad Social, OBK, Danza Invisible... el elenco reunido resultaba impresionante.

Y el denominado speaker, figura que, con sus mensajes contundentes, forma parte del espectáculo baloncestístico, también resultó pieza clave en este concierto para retratar el sentimiento que unía al público y, sobre todo, su edad. "Que levante la mano quien es de entre el 70 y el 80", lanzó como mensaje, tras lo cual un bosque de brazos se izó en la pista y en las gradas.

"Y ahora, de entre el 60 y el 70", y, en este caso también se levantó una buena pinada. Mientras, sonaba la música de Gabinete Galigari.  "La culpa fue del cha cha cha...que me volvió un caradura", tarareaba un público desinhibido, con ganas de fiestas, de disfrutar y, ante todo, de recordar aquellos años en que lo pasó mejor aún.

Bombai, con su "juntos llegaremos al final", hizo de telonero. Las camisas hawainas dieron la nota estrambótica. Después, llegó el instante de militancia valencianista -para quienes lo sean- con la presentación del Himno del Centenario de Valencia CF.

A continuación empezó, por parte de Bombai, el rosario de peticiones, de selfies y de encender las luces de los móviles, que contrastaba con los conciertos y los grupos de los 90 del siglo XX, cuando no existían los teléfonos portátiles y a los conciertos se asistía para ver y sentir, no para hacerse constantemente fotos en grupo y demostrar a no se sabe quién que se ha estado. Un salto en el tiempo, a la estética de esta segunda década del siglo XXI, que chocaba con el espíritu de la época que se recreaba.

"Que levante la mano quien ha rebobinado un casete con un boli bic", preguntaba, también al inicio, el speaker. Ese sí era el espíritu. El de disfrutar de los recuerdos. El de tararear hasta la última sílaba de "Cuando brille el sol te recordaré si no estás aquí...Cuando brille el sol, olvídate de mí", de La Guardia, primer grupo que actuó en representación  del pop de aquellas décadas gloriosas para el público presente.

Ese era el espíritu musical que se abrazaba a otro benéfico, el de ayudar a la fundación Asindown. De ahí que en el concierto se enfatizara su lema: No te cambio por nadie. Fue una noche mágica, de filantropía, recuerdos y buena música. Un remember altruista en toda regla. Sí, a la tercera llegó la vencida. Después de suspenderse el concierto hasta en dos ocasiones en otoño de 2018 por tormentas, este sábado 23 de febrero -un 23F bien distinto al 1981- por la noche Valencia pudo disfrutar de la fiesta de Locos por la Música.

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