La realidad de Pablo Iglesias y lo que preocupa a los españoles

Resulta que hay que cuestionar a la Monarquía y no a un vicepresidente “salpicado” -presuntamente- en un escándalo de abuso machista y apropiación indebida de una tarjeta SIM.

Debate en estos momentos en la sociedad española sobre la utilidad de la Monarquía, dice el vicepresidente del Gobierno. Baje a la realidad señor Iglesias, pise por donde caminan la mayoría de españoles y descubrirá usted que lo preocupante para el pueblo español es la sanidad, la economía, la educación y -para una parte importante de la sociedad-, su presencia en el Gobierno. 

Es bastante más inquietante usted que Felipe VI. Sin desdeñar el “presunto” fraude fiscal -aún por demostrar- de Don Juan Carlos, han encontrado ustedes el momento ideal para desestabilizar nuestro sistema constitucional y pretenden hacer ruido para desviar el foco hacia cualquier cosa que no sea Dina Bousselham.

Resulta que hay que cuestionar a la Monarquía y no a un Vicepresidente “salpicado” -presuntamente- en un escándalo de abuso machista, apropiación indebida de una tarjeta SIM y contradicciones a tutiplén.

Aunque reconoce Pablo Iglesias la valentía de Felipe VI al desvincularse de su padre, cuestiona la función de la Monarquía como tal. Por esa regla de tres, también el pueblo español podría preguntarse porqué nuestro país tiene a un vicepresidente cuyo padre simpatizó con el grupo terrorista de los Frap. Deberíamos exigir que ningún cargo público tuviera ascendientes ó descendientes vinculados ó afiliados a cualquier grupo con delitos de sangre?

No sería justo incluirlo a usted en ese saco, pero tampoco lo es poner en jaque nuestra Monarquía Pablo Constitucional en estos momentos de reconstrucción nacional tras la pandemia.

Dice que Pedro Sánchez fue valiente al posicionarse sobre esta cuestión. Pues el tema estrella fue la derrota de Nadia Calviño en su intento de presidir el Eurogrupo. España volvió a demostrar ue no da la talla y ahí está el resultado.

La justicia -si la dejan-, seguirá investigando al Rey emérito, pero en España hay temas muchísimo más preocupantes que la utilidad de la monarquía. Don Juan Carlos tiene 82 años, una salud frágil y -de momento- no ha sido acusado de nada, se le está investigando.

La presunción de inocencia es uno de los baluartes de nuestro Estado de Derecho y ustedes se lo están saltando a la torera.

Sería conveniente y deseable que Pablo Iglesias fuera cauto en sus palabras en estos momentos -en los que su imagen como político no atraviesa su mejor momento-. A veces habla quien más tiene que callar.

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