07 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Telemadrid eleva el pulso contra Díaz Ayuso y el Gobierno de la Comunidad

El director general se enfrenta públicamente a la presidenta regional, que dudó de nuevo de la condición de servicio público de una cadena que emite corazón en prime time.

La tormenta en Telemadrid no cesa. Y su Director General, José Pablo López, la libra en público sin recato. Para la Comunidad de Madrid, los 80 millones de euros que cuesta el ente, con poca audiencia en la televisión y casi inexistente en la radio, es un lujo discutible. 

Detrás de esa lectura, se encuentra un enfado más profundo: se cree que la cadena de televisión es un ariete editorial contra el Gobierno autonómico, convencido de que la línea informativa de la casa ataca los cimientos de la coalición entre el PP y Ciudadanos con una inclinación, a su juicio muy evidente, hacia los partidos de la izquierda.

Si hace menos de un mes la propia cadena convirtió las dudas de Isabel Díaz Ayuso sobre la condición de Telemadrid como servicio público en una excusa para promocionarse, con anuncios y programas incluso respondiendo a la presidenta regional; ahora es el máximo responsable quien ha entrado el trapo tras volver a escucharle a la dirigente que, en tiempos de HBO y Netflix, la condición de servicio esencial de los entes públicos ya no es la misma. Ni citó a Telemadrid, era una reflexión más "genérica", explican a este periódico en el entorno de la presidenta.

 

La réplica sin embargo, en Twitter, ha sido rotunda, frontal e inusual: "Las radios y televisiones públicas nuncan podrán ser sustituidas por Netflix o HBO. Es una cuestión de calidad de nuestra democracia. Disponer de una información neutral y no mediatizada por intereses económicos o partidistas es, más que nunca, una necesidad básica".

 

 

Son palabras que mantienen un pulso directo y subido de tono que esta misma semana se completó con la comparecencia de López ante la Comisión de Control de Telemadrid en la Asamblea de Madrid. Allí se explicó pasando al ataque, defendiendo las cifras económicas, los procedimientos de contratación a productoras y autónomos e incluso las audiencias de su parrilla.

Y lo hizo, a juicio de testigos presenciales, con una "soberbia" desatada hacia Díaz Ayuso, intentando imponerle su visión de lo que es o no un servicio público audiovisual.

Más Madrid en defensa de López

No convenció ni al PP ni a Vox ni, en menor medida, a Ciudadanos, pero recibió el amparo de toda la izquierda, con especial intensidad de Más Madrid a través de su diputado Hugo Martínez Abarca, ex de IU y ex de Podemos, muy ligado a Tania Sánchez Melero y a Íñigo Errejón: “Cuando se ataca a Telemadrid lo que se intenta es volver al modelo de televisión de Esperanza Aguirre. Telemadrid ya no es un pesebre del PP".

 

 

Son palabras que, aun dichas en auxilio de López, en realidad alimentan la indignación en el Ejecutivo Regional, que cree coleccionar agravios desde hace años, con Cifuentes antes y ahora con Ayuso. "Para ir a Telemadrid tienes que ser de izquierdas, por eso a mí no me invitan nunca", bromea amargamente un veterano diputado popular a ESdiario.

López presume de servicio público, pero dedica a la vez el prime time a un programa del corazón tipo Sálvame

En Vox la irritación es aún mayor y, aunque no piensan ya en el cierre, sí exigen un cambio de rumbo. Y tal vez de dirección, aunque eso parece difícil: a López le quedan años al frente del ente, el Consejo de Administración está desmovilizado, la Comisión de Control no sabe encontrar teclas para influir en la casa, el Consejo de Gobierno no se siente con fuerza y el Comité de Empresa es uña y carne con la dirección, hasta el punto de que sigue sin renovarse pese a haber excedido en años ya el plazo para nuevas elecciones sindicales.

Hasta dónde llegará el combate no se sabe. Sí es notorio que López se siente blindado y que va a la batalla sin problemas, sintiéndose en posesión del control y de todo el poder: para contratar productoras, decidir qué periodistas ostentan el mando en cada sección, qué analistas entran y salen de sus tertulias y en qué y cómo se gasta el dinero de la Corporación.

 

"Hace lo que quiere, hasta el punto de que presume de independencia y de servicio público cuando dedica el horario de máxima audiencia a un programa del corazón de la factoría del Sálvame y encarga los programas a quien le parece oportuno", explican a este periódico fuentes políticas conocedoras de la temperatura existente entre la Puerta del Sol y Telemadrid.

Las contrataciones y más

La lista de hechos que al entender del Gobierno y de su entorno demuestran la orientación de Telemadrid hacia la izquierda es larga: las escaletas de sus programas, centradas siempre en contenidos contrarios al PP; la contratación casi al completa del aguerrido equipo que hacía Las Mañanas de Cuatro; la incorporación del Director de Informativos de la televisión extremeña volcada en el socialista Guillermo Fernández Vara o el constante desprecio a Ayuso.

¿Cómo terminará el pulso? Nadie lo sabe. Una de las claves es Ciudadanos, imprescindible en su día para iniciar la etapa posterior a Esperanza Aguirre y hoy decisivo en el futuro de la Corporación, que no es una balsa de aceite interna: aunque la mayoría es próxima a la dirección, ni todo el Consejo ni toda la plantilla ve con buenos ojos la deriva de la Casa. De momento en casi en silencio, pero quién sabe hasta cuándo.

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