18 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pedro y Begoña, de los 'Kennedy españoles' a los 'reyes de Moncloa'

La omnipresencia del presidente y su esposa en viajes oficiales ha dejado de ser una casualidad para convertirse en una pose de los más mediática y estudiada.

Ya no sorprende a nadie que Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, compartan avión presidencial, recepciones, viajes oficiales y besamanos. Tanto, que de ejercer de presidente y primera dama 'a lo Kennedy', ya han pasado a formar casi la realeza de la Moncloa, pues han formado dúo incluso allí dondeno han estado juntos los Reyes y jefes de nuestro Estado. Tal es su pasión mediática, algo insólito en las presidencias del Gobierno español.

Tras el controvertido fichaje por el Instituto de Empresa de  Gómez como directora del nuevo Centro para África, hizo prever un deseo de mantenerse al margen de la esfera pública, según el perfil de la trayectoria que nuestro compañero Ricardo Rodríguez ha trazado para COPE. Sin embargo, ha acompañado a su marido en viajes oficiales.

Su estreno fue durante la gira por Canadá y Estados Unidos, pero también ha participado en la XXVI Cumbre Iberoamericana o en la reciente visita a Cuba. La presencia de Gómez junto a su esposo formaría parte, según muchos observadores, de la estrategia de comunicación perfilada por el equipo del presidente del Gobierno.

Las cámaras inmortalizaron a  Sánchez y  Gómez bajando juntos por las escalerillas del avión presidencial recién aterrizado en La Habana, en el primer viaje oficial de un presidente del Gobierno a Cuba en más de tres décadas. Una vez pisada tierra, la mujer del jefe del Ejecutivo desapareció durante unas horas de los actos oficiales hasta que asistió a la cena ofrecida por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y su esposa. 

 

Apenas una semana antes, Begoña Gómez había cruzado el Atlántico para acompañar a Pedro Sánchez a la XXVI Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Antigua, Guatemala, donde se sumaron al Rey Felipe VI. Tan sólo 5 consortes de los 17 mandatarios acudieron al foro, pero contaban con agenda paralela. 

A diferencia de  Gómez, la reina Letizia se ausentó tanto de la Cumbre Iberoamericana, como de los actos en conmemoración del centenario del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. En esta ocasión, la de la cita organizada en París por Emmanuel Macron, pareció incoherente o, al menos, chirrió protocolariamente, que sí fuese la mujer del presidente del Gobierno cuando éste acudió para “acompañar” al Monarca que fue solo. 

El caso es que Gómez acabó invitada a un almuerzo para los consortes en Versalles, mientras Macron recibía en El Elíseo a los jefes de Estado y de Gobierno. Las versiones podrán diferir, pero, faltó sintonía entre los equipos de Moncloa y Zarzuela.

En La Moncloa, cuenta Rodríguez, siempre han asumido que el hecho que el presidente del Gobierno viaje con su esposa, suscitaría comentarios. En ningún caso resulta una novedad. Sus antecesores, quizá con la excepción de  Rajoy, realizaron numerosos viajes oficiales con sus mujeres. Cosa diferente parece el afán mediático de los actuales inquilinos de Moncloa.

 

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