19 de enero de 2021
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El calvario de Verónica y el vídeo que se ha volatilizado misteriosamente

CCOO revela que Iveco no prestó atención a la joven porque, según la empresa, era un tema privado. El sindicato va a denunciar a la compañía por no activar el protocolo de acoso sexual.

Un centenar de compañeros de Verónica se volvieron a concentrar este jueves en la fábrica de Iveco en Alcalá de Henares tras el suicidio de la joven después de la difusión de un vídeo sexual de hace cinco años. 

A las puertas de la planta nadie reconoció haber visto la grabación (se ha volatilizado extrañamente de todos los móviles), pero uno de los trabajadores reveló a las cámaras de TVE que calcula que llegó a unos 2.000 de una plantilla de 2.500. Y también a su marido, lo que al parecer fue el detonante de su suicidio. 

Mientras en toda España se debate sobre la responsabilidad de compartir contenidos sexuales sin consentimiento de sus protagonistas, Iveco guarda un silencio sepulcral, sabiéndose señalada como empresa. 

 

De hecho Comisiones Obreras ha anunciado que va a denunciar a la compañía ante Inspección de Trabajo por no activar el protocolo de acoso sexual en el caso de un suicidio que el sindicato considera un accidente laboral.

Según la versión de CCOO, su responsable contactó con Verónica tras conocer la distribución de dicho vídeopara informarle de que podía solicitar la activación de un protocolo de prevención de acoso y denunciar a la persona que había difundido las imágenes por vulneración del derecho a la intimidad y por violencia de género.

En un comunicado, el sindicato explicó que acompañó a la afectada a una reunión con la dirección de la empresa para notificar lo que había ocurrido y quién había iniciado la transmisión del vídeo.

En esa reunión, y siempre según la versión de CCOOIveco respondió que se trataba ·de un asunto personal y no de ámbito laboral, por lo que no tomó medidas. Con lo que, a juicio del sindicato, con su "inacción" incumplió sus obligaciones de protección de la salud de la trabajadora que establecen la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la Ley de Igualdad.

Uno de los compañeros de la joven, Iván Cacho, relató a Espejo Público el calvario de la joven: "Había miradas, gente que iba a verla al puesto de trabajo para saber quién era. Ella sufrió mucha presión, sobre todo los dos últimos días, el jueves y el viernes, cuando habló con recursos humanos, y el viernes incluso cuando se tuvo que marchar de la fábrica".

Y añadió: "Cuando se enteró el marido de que el vídeo estaba circulando para ella yo creo que se le cayó el mundo y fue un poco responsabilidad de todos".

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