01 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Rajoy tira de "sintonía generacional" para engrasar las negociaciones

Rajoy conversa con Pablo Casado y Jorge Moragas

Rajoy conversa con Pablo Casado y Jorge Moragas

El PP prepara, para el regreso del presidente en funciones de Bruselas, el equipo de negociadores que tratará de engrasar el acuerdo que permita que esta vez sí haya gobierno.

“Paso a paso y tiempo al tiempo”, es la consigna de Génova y Moncloa para intentar conseguir apoyos suficientes cara a la próxima legislatura. Rajoy podría iniciar las reuniones con los líderes de Ciudadanos y PSOE la próxima semana y en función de la actitud que el presidente en funciones vea en sus interlocutores procederá a formar un equipo negociador. De acuerdo con fuentes de absoluta solvencia, Alfonso Alonso y Pablo Casado podrían formar parte del mismo. Ambos son dos valores seguros y “con futuro” del PP.

Mariano Rajoy no lo tiene fácil. Tanto Ciudadanos como PSOE ya han hecho saber que no van a apoyar al candidato popular. Albert Rivera, pese a declarar que él nunca ha hablado de vetos, lo cierto es que en las últimas horas ha insistido en que su partido nunca entrara en un gobierno presidido por Mariano Rajoy. El PSOE, que está en vísperas de un duro y difícil debate, por boca de Antonio Hernando ha reiterado que no facilitarán la tarea ni por activa ni por pasiva. “Los ciudadanos nos han colocado en la oposición”. Algunos barones y la propia Susana Díaz, dejan más en el aire la posición final de los socialistas.

Rajoy es consciente que la sintonía generacional de algunos de sus dirigentes puede ser decisiva para allanar el acuerdo

Partiendo de estas premisas, Mariano Rajoy tiene previsto—salvo cambios de ultima hora—iniciar los contactos la próxima semana. Los llamados serán Pedro Sánchez y Albert Rivera y el PNV aunque en este caso no es seguro que el interlocutor primero vaya a Iñigo Urkullu. Las relaciones entre Urkullu y Rajoy, en medio de las diferencias, han sido tan buenas como discretas pero la peculiar organización del PNV podría llevar a que quien acudiera a la cita con Rajoy, fuera el portavoz en el Congreso.

Aunque todos “van con el no por delante”, los populares confían en que en esta ocasión, “al menos estén dispuestos a escuchar”. De estos primeros contactos nadie en Génova ni en el Gobierno en funciones, espera resultados concretos. Creen que será necesario “mantener más de una conversación pero si lo de que se trata es de poner paciencia, Mariano Rajoy es un maestro”. En paciencia y en discreción porque no está en los planes del candidato popular “radiar las conversaciones”.

Pocos creen en la "gran coalición"

La idea de la gran coalición es algo que ya ni los más optimistas del PP contemplan como hipótesis. A lo que se aspira es a que los contactos den como resultado facilitar la investidura y para ello, según se adelanta desde la dirección nacional, Mariano Rajoy designará un equipo negociador del que formarían parte Alfonso Alonso, ministro de Sanidad en funciones y Pablo Casado, vicesecretario y candidato popular más votado.

Los nombres no surgen al azar. Alfonso Alonso, goza de la confianza de Rajoy y tiene una buena relación con Iñigo Urkullu cuyos cinco diputados cobran especial importancia . “Además,-se apunta desde Génova--ha mantenido unas relaciones más que fluidas con los demás grupos parlamentarios”

Pablo Casado, si por algo se caracteriza es tanto por su discreción como por sus buenas relaciones con los medios de comunicación y tiene a su favor el reconocimiento de muchos de sus adversarios que ven en él, “un hombre limpio, dialogante y prudente”. En las elecciones del pasado día 26, resultó ser el candidato más votado, alcanzando en Avila un porcentaje de voto nunca logrado por el PP.

Si el equipo negociador que forme Rajoy entra en funcionamiento será señal de que cabe la posibilidad de algún tipo de acuerdo, pero en el PP se temen que “unos y otros tratarán de llevar la situación al límite pero eso no va a llevar consigo que Rajoy desista de su decisión de someterse a la investidura. Si sale derrotado y no le dejan formar gobierno, no hay otra salida que unas nuevas elecciones y habría que preguntarse a quien le puede interesar unos nuevos comicios”.

Ni el PP ni el candidato Rajoy quieren colocarse en esa hipótesis. Siguen confiando en que algún tipo de acuerdo finalmente será posible y para ello, el candidato “tiene toda la pista del mundo para gestionar la situación”. Reconocen, eso sí, que en lo que respecta al PSOE “hay que esperar al día 9 y ver que se decide en el comité federal. Vamos a ser respetuosos y veremos qué deciden”.

Más “sorprendente” se considera la posición de Ciudadanos que ha visto como Pedro Sánchez se ha negado a la propuesta de una mesa a tres con el PP. El secretario general del PSOE ha hecho saber al líder de Ciudadanos que es a Rajoy a quien le toca dar los primeros pasos. En el PP cuesta entender “el empecinamiento de Rivera con Rajoy. Dicen que los sillones no deben ser problemas y son ellos los que lo están convirtiendo en un problema. Es casi ridículo que con 32 escaños pongan como condición que se vaya quien ha logrado 137”.

Ni los vetos de Rivera, ni el no de la dirección de Ferraz van a hacer desistir a Rajoy de mantener su oferta de acuerdo, “que puede tener muchas modalidades” y pensando que lo que hoy parece imposible, mañana pueda convertirse en probable, Alfonso Alonso y Pablo Casado recibirán el encargo de desbrozar un camino que, en estos momentos, se presenta casi intransitable.

Comenta esta noticia