¿Quién alimenta a Vox? El CIS culpa al PP, Agramunt a Pedro Sánchez

Cinco años después de su nacimiento, Vox ha roto los esquemas con un éxito electoral sin precedentes en Andalucía. En la Comunitat Valenciana, varias encuestas le abren la puerta al éxito.

Vox se siente como pez en el agua en la Comunitat Valenciana. En octubre congregó a más de mil personas en un mitin en la playa de la Patacona que contó la presencia de su líder Santiago Abascal.  El antiindependentismo siempre ha tenido acogida en varias comarcas valencianas y ahora, con un gobierno PSPV- Compromís en la Generalitat, Vox ve en la Comunitat un posible granero de votos. De hecho, alguna encuesta ya vaticina que la formación de extrema derecha podría ser decisiva en las próximas elecciones en el Ayuntamiento de Valencia. 

El éxito que Vox logrado en Andalucía ha roto todas las previsiones más optimistas. El CIS del socialista Trezanos le otorgaba, en el mejor de los casos, un diputado. El partido de Abascal ha logrado nada menos que doce parlmentarios y casi 400.000 votos.

Los políticos de la izquierda valencia muy proclives a utilizar las redes sociales se han quedado mudos tras el éxito del partido que lidera un ex PP. El presidente de las Cortes, Enric Morera, y su compañero nacionalista Enric Nomdedéu fueron de los pocos en expresar via tuiter sus sensaciones. El secretario autonómico de Empleo, firme defensor como Morera de los independentistas catalanes, alerta: "PP i C's haurien de tenir present que si la clau la té VOX, podrien fer-ne qualsevol cosa".

Políticos y mensajes identificables

Los ejes que han vertebrado el discurso de Vox son muy claros:  inmigración, nacionalismo español,  antiindependentismo, ley de memoria histórica o la ley contra la violencia machista. Las interpretaciones sobre el auge de la formación conservadora está dando pie a interpretaciones muy diferentes. Los politólogos sostienen que los electores  premian con su voto a los políticos  identificables.

El director de investigaciones del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Antonio Alaminos, responsabiliza al PP y a Ciudadanos de alimentar el discurso de Vox. La extrema derecha estaba «fragmentada y marginada», pero ahora se «le hace caso» hasta el punto de darle un estatus y «cuando este estatus llega, la sociedad ya empieza a tener en cuenta a estas formaciones como una opción política», razonó el profesor en un desayuno organizado por el diario Información.

El sociólogo y catedrático en la Universidad de Alicante, que ha accedido al CIS con el gobierno de Pedro Sánchez, explicó que el crecimiento de la extrema derecha está afectando especialmente al PP, un partido que ha quedado en medio del sandwich: Vox, a la derecha, y Ciudadanos, a la izquierda. «El PP es el más afectado porque hasta ahora vertebraba toda la derecha, desde el centro al extremo. Ahora se encuentra encajado», aseguró el catedrático Alaminos.

La visión del senador Pedro Agramunt singular. El popular argumenta que son las políticas que lleva a cabo el presidente del Gobierno las que han avivado la llama de Vox. Agramunt mantiene que Pedro Sánchez se inspira en la estrategia de François Mitterrand, en los primeros años 90, cuando el presidente de la República Francesa diseñó una política sobre inmigración que favoreció la división de la derecha, con el auge del Frente Nacional, y garantizaba el triunfo de los socialistas.

Agramunt argumenta que Sánchez está poniendo en el primer plano de debate los siguientes asuntos: inmigración, el proceso independentista en Cataluña o la exhumación del dictador Francisco Franco. A esto hay que añadir, en su opinión, el auge de ciertos "movimientos sociales como la ideología de género, pro aborto y eutanasia".

Por lo ocurrido en Andalucía, es evidente que hay una división del centro derecha con pérdida de voto del PP, pero, al mismo tiempo, Ciudadanos ha duplicado su representación y, sobre todo, Vox ha logrado un 10% de los votos, un porcentaje sorprendente para un partido extraparlamentario.

 

Comenta esta noticia
Update CMP