25 de junio de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

María Lapiedra se enfrenta una querella criminal de consecuencias gravísimas

María tiene sobradas razones para llorar

María tiene sobradas razones para llorar

María es la mujer que ha anunciado diez demandas y nadie ha recibido ninguna. Sin embargo, ella sí. La ex pornostar está atrapada y sin salida en un contencioso legal que le quita el sueño.

María Lapiedra no para de salir en televisión desde que Gustavo González decidiera darle su sitio. El periodista autorizó la publicación de la noticia de su separación matrimonial en Diez Minutos. Y fue ahí cuando empezó un culebrón que ya dura más de tres meses. La ex pornostar está feliz siendo el centro de atención mediática. Jamás se vio en otra igual.

Desde que todo estallara, María no ha parado de pasear su palmito por los platós. Por cierto, que ahora luce estupenda gracias a la operación de cirugía estética que le realizó Luisa Plata. La ha rehecho de arriba abajo, torneándole brazos, marcando abdomen, eliminando la grasa sobrante y cicatrices que acumulaba tras sus dos embarazos... Una auténtica escultura a golpe de bisturí.

A María Pasqual le da igual lo que se comente sobre ella, todo le compensa con tal de colmar sus ansias de foco y dinero. Desde que empezara este culebrón, ya ha ganado más de 100.000 euros, y lo que queda, porque ahora toca Supervivientes y parece que lleva una estrategia muy bien planeada. Debe estar vigilante Gustavo ya que en Honduras su chica estará rodeada de buenorros.

Mucho se ha hablado desde que María se convirtiera en objeto del deseo de la televisión acerca de su vinculación con el mundo para adultos. A sus escarceos como pornostar, a la stripper, ella misma reconoció que no hace mucho cobró 8.000 euros por una sesión privada en Sevilla, le persigue la sombra de la prostitución. En Sálvame tocaron el tema disfrazándolo bajo el título de Princesas por el horario infantil.

 

El cara a cara de María Lapiedra y Alexa Blun

Una de las personas que salió a la palestra para hablar de la ex pornostar fue Alexa Blun, que testimonió haber contratado hasta en dos ocasiones a María para que cenara con caballeros. Según Alexa, la stripper podría haberse embolsado más de 2.500 euros por estas salidas. Como era de esperar, Lapiedra reaccionó con virulencia ante lo expresado y no dudó en acusar a Alexa de proxenetismo. Un delito muy grave que se castiga con penas de entre dos y cuatro años de prisión y elevadas multas.

Alexa se ha visto muy perjudicada por las acusaciones que sobre ella ha vertido María y está decidida a llegar hasta el final. De momento, su abogado, Ignacio Toledano, especialista en cuestiones de Derecho al Honor, ya ha interpuesto querella criminal contra la catalana en la que solicita que se retracte de sus afirmaciones y una indemnización económica de, como mínimo, 60.000 euros.

En el escrito presentado ante el juzgado, al que ha tenido acceso en exclusiva Eschismografo, se señala que Lapiedra  ha realizado una “imputación de delito con manifiesto conocimiento de su falsedad”. Así como la vida de María está plagada de sombras, Alexa no oculta nada, y así se hace constar en la querella: “desenvuelve su actividad profesional dentro del denominado ocio adulto, siendo este entorno laboral extremadamente sensible a las imputaciones de esta clase”. Está por ver si María acude al acto de conciliación y ambas partes llegan a un acuerdo.

 

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