La ciudad no es para mí. ER(R)E que ER(R)E

ERE que ERE con los currícula académicos de los políticos, de Cifuentes a cien fuentes. Ingenieros que no son, matemáticos de cero, abogados de la nada, pedagogos sin alumnos, periodistas sin periódico.

Cursos y cursillos, másteres y postgrados, becas y doctorados pret a porter y en zapatillas.

ERE que ERE con los candidatos independentistas (donde dije digo digo diego), con el Supremo cabreado, con las togas alemanas colgadas y con el 155 en eVullición. Con el ministro Montoro y con la Guardia Civil.

ERE que ERE con las primarias y liderazgos de Podemos (y va la segunda, o la tercera). Con Espinar y Errejón. Mientras Carolina descansa.

ERE que ERE con el castrismo. Diaz-Canel (oh) y Raúl (gobierno y poder repartidos). Jodido lo tiene el pueblo cubano, lo que sucede conviene, y a seguir resolviendo “mi hemano”.

Agotadora esta era del ERE que ERE en la que Andalucía es estrella. El ERE de los diez años. El ERE chico por sevillanas en las casetas; rebujito va, rebujito viene. Como los presupuestos generales al son de txistularis.

En la terreta alcalde popular por los pelos, y por mor de la primera tránsfuga morada. Qué bochorno y qué sorpresa. Así empezó Zaplana en Benidorm.

Y el de Valencia –el alcalde- hierve en las tímidas redes sociales de la derecha, a propósito de la World Race. Dicen que no recibirá a sus directivos por solidaridad con Cataluña. De ser cierto, un rasgo de la coherencia –salvo en lo de la bici, tal vez- con la que se adorna. (No consta, por cierto que Ay Carmena vaya en metro a Ferraz).

Mientras se acerca de verdad la primavera y el Ebro se desborda y –Heráclito nos asista- con él, la polémica del derecho al agua. Aigua per a tots. Así continuó Camps.

Se han desbordado también ánimos y desánimos. Todos a la cárcel, bendito Berlanga. Menos mal que la vecindad es sensata y asiste perpleja, pero divertida, al pasen y vean de la política. Y si Rajoy es Tancredo, la que resulta abultada en exceso es la nómina de los payasos.

Dice Vandana Shiva que la comida es el mayor problema de salud en el mundo. ¿No será la palabra el mayor obstáculo para el entendimiento? Y Felipe (González) dice que el diálogo por el diálogo no tiene sentido. Que se lo diga a Sánchez o a Iglesias, cuando se aclaren con sus conmilitones. O a Zapatero.

Y es que es todo ER(R)E que ER(R)E en esta, nuestra, pobre, piel de toro.

 

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