19 de septiembre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los Marichalar convocan reunión familiar para tomar medidas contra Álvaro

Álvaro de Marichalar está fuera de sí

Álvaro de Marichalar está fuera de sí

Los últimos acontecimientos protagonizados por Álvaro de Marichalar ha llevado a su familia a plantearse tomar medidas. Las mismas se decididirán en una reunión de urgencia convocada.

La familia Marichalar siempre ha mantenido un perfil bajo. Están acostumbrados a no destacar y a trabajar en silencio. Que nadie crea que vivieron en la abundancia. Al contrario, el patriarca de la saga era un hombre austero que llevaba las cuentas al dedillo. Nada de gastos superfluos ni niñerías. Disciplina y fuerza de voluntad. El clan se sintió algo sobrepasada cuando uno de sus integrantes entroncó con la familia Real. Concretamente, Jaime, que matrimonió con la infanta Elena. La suya es una relación rota que dio como fruto dos hijos en común y sobre la se ignora en qué situación legal ha quedado, pues desde que se anunciara “el cese temporal de la convivencia” no se ha aportado más información al respecto. ¿Se han divorciado? ¿Separado? El trato que vivió el duque de Lugo tras el adiós marital enfadó, y mucho, a su madre. No entendía que su hijo fuera condenado al ostracismo más absoluto, ni tampoco que se le desconvocara de actos a los que su ex mujer confirmaba su asistencia. Asimismo, también su trabajo se vio perjudicado. Lo pasó mal, muy mal, la condesa viuda de Ripalda. Sin embargo, aguantó el tirón y se fue a cuidar a su hijo en los primeros tiempos de la separación. Lo hizo, entre otras cosas, porque para algunas famosas ya se había convertido en una forma de obtener protagonismo mediático entrar y salir del edificio donde vivía don Jaime. Posteriormente, se conocería que la mayoría de estas mujeres ni tan siquiera llamaban a la puerta del duque, cogían en el ascensor, se bajaban en el último piso y allí permanecían un rato. Posteriormente, salían y eran inmortalizadas como las damas que visitaban a Marichalar para consolarle en tan complicado trance. Lógicamente, con la llegada de la condesa, esto se acabó.

Los Marichalar están muy preocupados por la gran cantidad de noticias que está generando Álvaro. Desde el episodio del coche compartido que tomó, y cuyo viaje fue narrado por una de sus protagonistas, no ha parado. Ahora, quiere pasar a la historia como el más españolista de todos y no deja de alzar su voz contra la independencia de Cataluña. Su postura irracional, ya que ni tan siquiera él sabe transmitir el mensaje, ha hecho que lo largaran de algún plató de televisión. El último episodio que ha protagonizado ha tenido lugar en la Plaza de Sant Jaume, en Barcelona, donde están congregados manifestantes independentistas que reclaman a Puigdemont que aplique la DIU. Pues bien, a Álvaro no se le ha ocurrido otra que presentarse allí e increparlos protagonizando un bochornoso espectáculo. Una de las jóvenes que allí se encontraba, explica a Esdiario: "Me he quedado de piedra al ver a un hombre joven allí plantado, vociferando como un poseso. Realmente, era imposible no advertir su presencia. Además, iba vestido de forma llamativa. Vamos, que quería llamar la atención. Realmente, podía haber pasado algo ya que aquí están reunidas personas que quieren la independencia. Entonces, imagínate a este hombre clamando a favor de la unidad de España. Ciertamente, temerario por su parte. Y luego esa pancarta aludiendo al 3% que comentó Pascual Maragall. No sé, la verdad es que no parece estar muy bien. Todo en él era exagerado. Es como si fuera una persona de otra época”. El asunto ha acabado con la intervención de los mossos, que para evitar males mayores, se lo han llevado al interior del Palacio de la Generalitat. La intención era calmarle y advertirle que mejor no siguiera en esa línea porque podría salir perjudicado si se calentaban los ánimos de algún manifestante. Sin embargo, lejos de escuchar, se ha alterado todavía más y ha plantado cara a los agentes. Así las cosas, no ha quedado otra que detenerlo.

Visto que lo de Álvaro de Marichalar no tiene arreglo, sus hermanos han convocado una reunión con carácter de urgencia para hablar muy seriamente con él y pedirle que reconduzca su comportamiento. No les gusta estar un día sí y otro también en los medios por culpa del díscolo aventurero y que eso provoque el escarnio de su apellido. Es verdad que Álvaro siempre ha tenido una peculiar manera de ser pero nunca llegó a tanto. Está permanentemente enfado y salta a la menor ocasión. Lógicamente, esto ocupa y preocupa a los suyos. No hace gracia ver a uno de tus hermanos convertido en una especie de bufón del reino. De hecho, no sería extraño que consultaran con un especialista en comportamientos para pedirle que ayude al aventurero a explorar otras vías de expresión.

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