08 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez tenía redactada una oferta para Iglesias antes del 10N y engañó a todos

Con toda discreción, en Moncloa se preparó un documento base para remitírselo al líder de Unidas Podemos el mismo lunes. Este último ha ganado una partida de seis meses y dos elecciones.

El acuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos, anunciado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, es un acuerdo de perdedores. El PSOE y sus socios (Podemos, En Comú Podem y las "mareas") se han dejado 1.410.000 votos respecto a las elecciones de abril. En el PSOE hay mucho malestar y en la Ejecutiva del lunes saltaron chispas. Piensan que "para este viaje no hacían falta estas alforjas".

El jefe de Gabinete de Sánchez, Iván Redondo, es un hombre siempre discreto y fuera de los focos, pero este martes se ha situado, excepcionalmente, en la primera fila de ese acto improvisado en el Congreso. Sabe que está en el ojo del huracán. Saliendo en la foto se ha reivindicado.

Iván Redondo, junto a Alberto Garzón.

 

Sánchez e Iglesias no podían dejar pasar ni 48 horas de impasse o vacío. El PSOE perdió 760.000 votos y Unidas Podemos 533.000. Casi un millón y medio de votos perdidos sumando los de Colau y las mareas. Urgía salir con algo y cuanto antes para tapar el fracaso.

Cuentan fuentes próximas a La Moncloa que, antes de las elecciones, y a la vista del batacazo del 10N, se preparó ya un documento base del acuerdo con Podemos para remitirlo el mismo lunes (puede leerlo aquí). Solo quedaba retocarlo en función de los resultados finales de las elecciones.

La rapidez con la que Sánchez (y Redondo) se han movido se explica también en el enorme malestar que se detecta en el PSOE.

Máxima tensión en la Ejecutiva del lunes en Ferraz

"¿Qué le pasaba a José Luis Ábalos?". Era la pregunta de los periodistas que asistieron a la rueda de prensa posterior a la Ejecutiva Federal del PSOE del lunes.

El mal humor del secretario de Organización de los socialistas fue la mejor expresión de que la victoria del PSOE ha sido otra "victoria amarga" y de la tensión que hubo en la Ejecutiva. "Parecía la reunión de unos perdedores y no de los ganadores", la describen fuentes conocedoras de la misma.-

El PSOE no solo se dejó el domingo 760.000 votos y tres escaños. La caída en el Senado fue mayor: de 123 senadores a 92.

Las críticas de puertas adentro en la Ejecutiva fueron mal encajadas -según dichas fuentes- por el "núcleo duro" de la dirección, incluido y especialmente el propio Pedro Sánchez, con contestaciones en el gesto y el tono "parecidas a las que le vimos en el debate electoral". "Hubo momentos -cuentan- desagradables".

Habrá gobierno Frankenstein, que diría Rubalcaba

Iglesias le ha ganado la partida a Sánchez. Las palabras de este último se las lleva el viento: "No podría dormir tranquilo con ministros de Podemos en el Gobierno", dijo no hace ni una semana. Está claro quién ha ganado y en Ferraz están que trinan.

Será, además, un Gobierno Frankenstein. Digan lo que digan, va a necesitar el apoyo -aunque sea por abstención- de todos o parte de los independentistas y nacionalistas catalanes, vascos y gallegos, que suman 35 diputados decisivos.

Este Gobierno con la extrema izquierda vendrá bendecido -en plena insurrección catalana- por los condenados por sedición y por los proetarras cuyo único objetivo es romper España. Vayan preparando las papeletas. Dos años, como mucho, y a las urnas de nuevo, con la crisis económica y Cataluña de por medio.

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