21 de septiembre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Así fue el gélido encuentro de Isabel Pantoja y Chelo García Cortés tras 5 años

Las dos grandes amigas, separadas casi con odio desde hace un lustro, se vieron cara a cara en el Supervivientes del reparecido Jorge Javier Vázquez. Y pasó esto.

Llevaban cinco años sin verse, con tensiones entre amabs casi insalvables, y su reencuentro tenía todo el morbo del mundo: Isabel Pantoja y Chelo García Cortés se volvieron a ver en persona, en televisión, con Jorge Javier Vázquez de maestro de ceremonias. Y pasó esto.

Isabel Pantoja es la concursante estrella de la edición de Supervivientes 2019. La tonadillera ha conseguido derribar todas las barreras que tenía en televisión y parece que ha logrado que Telecinco tenga ceros suficientes para hacerle un contrato.

El momento más esperado de la noche del viernes, en la primera gala del concurso, era el reencuentro de la tonadillera con Chelo García Cortés. Las que fueron amigas muy íntimas en un pasado -no tan lejano- llevaban cinco años sin verse la cara y sin hablar por culpa de un acto que llevó a cabo la colaboradora de Sálvame con Chabelita.

 

Tras cinco años sin reencontrarse, Chelo García Cortés esperaba a su amada amiga -por la que se ha desvivido tantas veces en su plató- sentada en un banco que le había preparado la organización. Isabel Pantoja aparecía por detrás, viéndola de espaldas y sin saber que sería, su grana amiga, la que le esperaba sentada. Una escena que todos los espectadores esperaban con ansia pero que resultó ser de lo más decepcionante posible.

Con la elegancia que le caracteriza -aún en bañador- aparecía la tonadillera andando como ella bien sabe hacer y se quedaba a un lado del banco paralizada al ver que era Chelo García Cortés la que le esperaba.

Mucha frialdad

Un encuentro de lo más gélido ya que Isabel Pantoja estuvo muy fría y se pensó varias veces acercarse o no. Cuando por fin se juntaron, se medio abrazaron y se dieron dos besos de cortesía. Sin decir muchas palabras, la conversación fue típica de una persona que sube en ascensor con el vecino al que odia. Qué tal, vamos a por todas, aquí ya puedes pescar y poco más.

Entonces, Jorge Javier Vázquez entraba en escena y les motivaba a las dos a que tuvieran una conversación para saldar las cuentas pendientes que tenían del pasado. Lejos de que se produjera eso que tanto deseaba la gente, Isabel Pantoja confesó que las dos eran concursantes y que no era el lugar ni el momento de hablar de todo lo que en estos años no han hablado.

Ahí quedó la cosa, aunque dejó otro momentazo. La Pantoja se quitó el pareo que recubría su elegante bañadoz azul marino  y enseñó, sin pudor alguno, sus contornos y piernas, en un perfecto estado de conservación, todo sea dicho.

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