17 de octubre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El gran drama de Teresa Rabal: enfermedad, problemas económicos y muerte

Teresa Rabal en su peor momento

Teresa Rabal en su peor momento

La hija del gran Paco Rabal ha pasado los tres peores años de su vida. Un auténtico drama donde tanto ella como su marido sufrieron lo indecible. El destino quiso no hubiera final feliz.

Teresa Rabal es famosa desde la cuna. Nació de la unión del gran Paco Rabal y Asunción Balaguer. Sin embargo, lejos de aprovecharse de esa fama, Teresa se labró un porvenir por méritos propios. Le gustaba la interpretación e hizo sus pinitos. Daba muy bien en cámara y su belleza no pasaba inadvertida. Sin embargo, su carrera artística dio un giro cuando conoció a su gran amor, el compositor argentino Eduardo Rodrigo. Se conocieron, se enamoraron y en pocos meses matrimoniaron. Lo hicieron en Murcia, tierra del padre de la novia, y aquello se convirtió en una fiesta de la que muchos disfrutaron. El actor era un hombre sencillo que disfrutaba departiendo con sus amigos de toda la vida. Tenía esa humildad propia de los que son verdaderamente grandes. Este rasgo tan característico de su personalidad lo heredó su niña.

Junto a su marido, Teresa recorrió España con su espectáculo musical infantil. El Veo, veo se convirtió en santo y seña de varias generaciones. Su belleza no pasó desapercibida para la televisión y en Telecinco la ficharon para presentar algunas galas. No obstante, echaba de menos las giras junto a su marido y volvió a retomar su famoso espectáculo. Pocos matrimonios tan sólidos, unidos y enamorados como el de la hija de Paco Rabal y Eduardo Rodrigo. Siempre juntos, a las duras y a las maduras. Su felicidad se vio colmada con la llegada de sus dos hijos, un niño y una niña. Fueron pioneros en el tema de la adopción en unos tiempos en que el tema se veía con bastante reticencia.

Los últimos años no han sido fáciles para Teresa Rabal, así como tampoco lo fueron para Eduardo. La enfermedad atrapó a ambos. Ella luchó con uñas y dientes contra el cáncer mientras intentaba seguir con su normalidad. Su prioridad, el padre de sus hijos, así es ella con los suyos, protectora y muy de cuidar. Resulta casi imposible disimular los estragos externos que el cáncer causa en quien lo padece. Esto hizo que la hija de Paco y Asunción viera como los bolos disminuían. No obstante, jamás lo ocultó a los empresarios que la contrataban. En algunos casos, la respuesta fue negativa y prefirieron suspender la actuación.

Teresa Rabal confesó en el Deluxe los motivos por los que no hizo pública la enfermedad que padecía hasta que estuvo totalmente curada. ¿Sus razones? Que no quería lucrarse a costa de la desgracia y también que le parecía innecesario aparecer en los medios para decir que tanto ella como su marido eran víctimas de la enfermedad. Sin duda, si en algo coincidieron siempre Teresa y Eduardo fue en ir por la vida con la sonrisa puesta. Lo suyo es el entretenimiento. Por otra parte, tampoco han sido personas de ir contando sus intimidades.

El destino no quiso que los tres años horribilis que pasaron Teresa y Eduardo tuvieran un final feliz. Él falleció el pasado mes de abril tras mucho padecimiento. A ella le toca caminar sola, algo difícil dado que siempre fue de la mano de Eduardo. No obstante, está muy apoyada por sus hijos y nietos. Además, muy cerca de ella vive su madre, la entrañable Asunción Balaguer. Lejos de dejarse caer, Teresa Rabal ha retomado el trabajo. Una medicina que le ayuda a estar entretenida, ocupada y evadirse durante un rato del dolor de la pérdida.

 

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