08 de abril de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Gobierno delata a Puigdemont y Colau: así reventaron la manifestación

Politizaron sin miramientos la manifestación de la "unidad" en contra del terrorismo y a favor de las víctimas. Hay fotos que lo demuestran y evidencian que las apariencias engañan.

Coincidiendo con la muerte de la víctima número 16 de los atentados de Cataluña (una mujer que resultó herida crítica en La Rambla), y en medio de la resaca por la manifestación en contra del terrorismo de Barcelona, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se mostró "orgulloso" de haber participado en ella junto al Rey Felipe VI y, pese a los abucheos y pitidos lanzados contra ambos, afirmó que "las afrentas de algunos no las hemos escuchado".

"Estuvimos donde teníamos que estar. Estamos orgullosos de haber estado allí y de que estuviera también el jefe del Estado. Estuvimos, como otras muchas personas en nombre de muchas personas que no pudieron estar, expresando nuestro apoyo a las víctimas del terrorismo y nuestra solidaridad con todos los catalanes sensatos y moderados", aseguró Rajoy este domingo.

De hecho, fuentes del Ejecutivo de Rajoy han filtrado que la "clave" de lo ocurrido durante la marcha de Barcelona, entre los Jardines de Gracia y la Plaza de Cataluña, radica en que la organización (dependiente de la Generalitat de Carles Puigdemont y del Ayuntamiento de Ada Colau) asignaron el servicio de orden del recorrido "a los voluntarios de la Asamblea Nacional Catalana" (ANC), la plataforma independentista encargada de promover en la sociedad civil los actos secesionistas y que en años anteriores ha liderado las movilizaciones de la Diada.

El Gobierno de Rajoy considera que esta decisión es la que permitió que los independentistas tomaran el control de los laterales de la manifestación y llenaran "los puntos claves del recorrido" con sus partidarios, que portaban banderas esteladas promovidas por la CUP y ERC.

Además, entre ellos incluyeron a las entidades que protestaban contra la venta de armas de España a Arabia Saudí y que repartieron cientos de pancartas contra el Rey y contra el presidente del Gobierno, con mensajes como "Felipe, quien quiere la paz no trafica con armas", "Mariano, queremos la paz, no vender armas" e "Imagina un país que no venda armas".

Las mismas fuentes aseguran que fue así como las organizaciones independentistas montaron la pitada contra Felipe VI y Rajoy, que captó la atención de todos los medios de comunicación tanto a su llegada como al acabar la manifestación, además de otros momentos en los que abucheaban al monarca y al jefe del Ejecutivo, e incluso les gritaban "¡Fuera, fuera!".

El Gobierno sostiene que con esta estrategia buscaron "diluir la auténtica manifestación unitaria contra el terrorismo, que se desarrollaba pacíficamente y respetuosamente unos metros atrás".

De hecho, argumenta esta tesis con fotografías de la manifestación en las que se observa que las banderas independentistas y las pancartas contra el Felipe VI y Rajoy estaban colocadas pocos metros detrás de la comitiva de autoridades y estaba formada por pocos cientos de personas, con la misión de ser claramente visibles en las imágenes de televisión y en las fotografías de la prensa.

En este sentido, el Ejecutivo destaca que el resto de la manifestación estaba protagonizada por cientos de miles de ciudadanos que sí habían acudido para expresar su rechazo al terrorismo y manifestar su solidaridad con las víctimas.

Una imagen vale más que mil palabras y en este caso, las imágenes evidenciarían fácilmente lo ocurrido y demostrarían que "los radicales, como siempre, pretenden ocultar a la mayoría pacífica y sensata" que existe en Cataluña.

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