19 de enero de 2021 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Don Juan Carlos consigue unir como nunca a la reina Letizia y a doña Sofía

Doña Letizia y doña Sofía.

Doña Letizia y doña Sofía.

Los problemas del Emérito han supuesto en la Casa Real que la esposa de Felipe VI y su suegra entierren el hacha de guerra, tras años de desencuentros que han llenado portadas.

La relación entre la reina Letizia y la reina Emérita, doña Sofía, ha sido a lo largo de los últimos años una auténtica montaña rusa, con desencuentros -algunos de ellos frutos únicamente de la rumorología- que han ocupado portadas en las revistas y espacio en los programas de actualidad.

Sin duda alguna, el episodio que mejor recuerdan los españoles, porque pudieron verlo con sus propios ojos, fue lo que ocurrió hace tres años en Palma de Mallorca

Todos pudieron ver como a la salida de la Catedral de Palma, la Reina se interponía en medio de su suegra y sus hijas para que los fotógrafos no capturasen aquel momento. Se trató, sin duda, de un  embarazoso momento del que se habló en toda España y parte del mundo.

 

Y es que siempre ha habido rumores que han asegurado que Doña Sofía no era partidaria de que su hijo se casara con una mujer divorciada, periodista y de ideologías políticas contrarias a la Monarquía... al menos, esto es lo siempre ha llevado Doña Letizia en la sombra.

Parece que este año han arrimado posturas y si en algo han estado de acuerdo las dos mujeres más influyentes de Casa Real es en la negativa de permitir que Don Juan Carlos I acabe con la Monarquía española. Consiguió que el pueblo español saliera de la dictadura implantando la democracia, pero sus tejemanejes le han llevado a lo peor. Al declive más inmediato.

Y es que Doña Sofía y la Reina Letizia, a pesar de no gozar de una muy buena relación saben lo complicado que es mantener una buena imagen en Casa Real y sobre todo, conseguir el respeto del pueblo español. Por eso, ambas han estado luchando durante todo el año para mostrar su mejor cara y demostrar que todavía quedan personas con responsabilidad y fundamentos en esa Casa Real que poco a poco se desmorona.

Una situación que nunca nos imaginaríamos, pero que las dos saben que lo mejor que puede ocurrir es que ambas sigan adelante con el lavado de imagen que están llevando a cabo. Y es que la emérita ha tenido que tragarse sus palabras porque Doña Letizia ha demostrado ser lo que nunca jamás pensaron que sería: uno de los pilares fundamentales de la Corona.

 

 

Comenta esta noticia
Update CMP