15 de diciembre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Carmen Lomana desvela la faceta más "oscura" y "desconocida" de su existencia

Carmen Lomana.

Carmen Lomana.

Siempre natural y espontánea, se sinceró con la prensa de tal manera que no dudó en abordar sin tapujos uno de los momentos más difíciles de su pasado, alejado de lo que se piensa de ella.

Cumpliendo con sus compromisos profesionales, Carmen Lomana acudió al Hotel Westin de la capital madrileña para presentar el lanzamiento de las nuevas cremas de una conocida marca de cosmética.

Siempre natural y espontánea, la televisiva se sinceró con la prensa y habló de sus rutinas de belleza y salud. Entre confesiones incluso rompió su silencio sobre uno de los capítulos más oscuros de su vida, la época en la que perdió a su hijo recién nacido y tuvo que ser intervenida de urgencias a causa de un segundo embarazo, esta vez extrauterino.

Y es que, admitió, "aunque el tiempo ha sido hasta ahora bastante generoso conmigo también he sufrido muchísimo, he tenido una vida buena pero con mucho sufrimiento y, sin embargo, siempre he tenido un momento para cuidarme y quererme. Creo que todo está en quererse".

En cuanto a la cirugía estética piensa que "cuando tienes un defecto que es insalvable con cremas, como pueden ser la bolsas en los ojos, la única solución es la cirugía. Y es una cirugía label for action, que yo me la he hecho y es muy fácil, lo que pasa es que luego vuelven a reproducirse por muchas factores, pero creo que la mayoría de las personas no deberían estar sufriendo por tener párpados o bolsas que les entristezcan la mirada. Y luego, si se te empieza poner cara de bulldog y se te cae todo pues es la única solución, pero lo que hay que hacer es no llegar a eso". 

Lo que no cree que es que por gesticular más y hacer ciertos movimientos se produzca un envejecimiento temprano: "Eso es una tontería. A veces hay caras con unas expresiones preciosas por eso precisamente, por gesticular, porque la arruga no es fea. El pliegue de los ojos, la arruga, los gesto de vivir, no te los puedes quitar de un plumazo. Cuando eres joven sueles tener una cara muy bonita pero sin vida, luego se te empieza a marcar todo". 

Para Lomana lo importante no es exactamente la edad: "Hay mujeres que no tienen edad porque son mujeres con estilo, que están muy bien, que se han cuidado y se han querido y cuando te quieres no te tiras a matar, no te emborrachas, no fumas tres cajetillas al día". 

No se trata de no fumar ni beber nada, se trata de no ser "adictiva" y quedarse solo "con las cosas buenas de la vida". 

Otro secreto de Lomana ha sido no dejarse llevar por la pena en los momentos en los que lo ha pasado mal: "Hay gente que se autolesiona mentalmente y se crea sufrimientos innecesarios, pero yo no pienso así. Y tuve un duelo en el que parecía una viuda de García Lorca. Cuando perdí un hijo y me dijeron que no podía tener más el duelo fue espantoso pero me costó mucho más recuperarme de la viudedad que de la pérdida de los hijos". 

Precisamente de sus hijos ha hablado Carmen sincerándose como nunca y explicó que su bebé llegó a nacer: "Lo que pasa es que tuve un problema de Rh, que antes no se controlaba, entonces los niños nacían con lesiones de corazón, a lo que llamaban muerte súbita. Pero luego tuve algo que fue todavía peor: me quedo embarazada nuevamente, un embarazo extrauterino que me puso malísima, y me tuvieron que operar de urgencia porque no sabían lo que era y el bestia del médico me cortó las dos trompas en vez de quitarme solo donde tenía el extrauterino. Con esto quiero decir que he pasado por mucho, pero lo peor ha sido la pérdida de Guillermo. Siempre pensaba que habría algo mucho peor que eso, porque yo tenía una persona conmigo que me adoraba y me quería, entonces, pues bueno, en la vida no se puede tener todo". 

Quizá por todo ello "me duele cada día esto que me han colgado de mujer frívola y millonaria, que no sé de dónde se lo han sacado porque encima me hace un daño horroroso, porque la gente se cree que soy rica y todo el mundo va a cobrarte más y Hacienda va a por ti... Yo soy una persona súper normal con los pies en la tierra y no voy de famosa, de hecho me espanta esa gente que se cree que no puede hacer una vida normal y salir a la calle porque es famoso. Pues si eres famosos y te piden fotos es lo que tiene que ser". 

De hecho, se reclama como "muy normal" y en cuanto a la frivolidad, "creo que a veces se juega con la frivolidad para vivir pero no con la superficialidad, que es otra cosa. La frivolidad forma parte de la inteligencia y te ayuda a reírte de ti misma y de las situaciones, para protegerte en un momento dado... No hay que ser tan trascendente en todo ni tomarte las cosas tan en serio".

Respecto a los "famosos" de verdad, la siempre irreverente Lomana lo tiene claro: "Para mí famoso es Pérez Reverte, que además de ser un académico cada libro que saca es un éxito y es un hombre con un criterio maravilloso. Para mí un famoso es un investigador en medicina o un farmacéutico que crea un fármaco para poder curar a las personas... para mí eso es ser famoso y a esos no los conoce nadie". Por el contrario, ella solo es "una persona que trabaja en los medios y me encanta y soy popular". 

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