El PSPV pedía para Cataluña el diálogo que el Gobierno socialista ve imposible

El PSPV insistía hasta hace nada en Corts en el diálogo con el Govern catalán mientras los partidos separatistas están a punto de cargarse al segundo presidente español en menos de un año.

La declaración institucional que promovía el PSPV en Les Corts abogando por más diálogo con los partidos separatistas catalanes como alternativa a la manifestación por la unidad de España del domingo pasado en Madrid no ha llegado en el mejor momento.

Esos mismos partidos separatistas son los que, no votando los Presupuestos Generales del Estado, van a forzar a Pedro Sánchez a convocar elecciones Generales anticipadas porque el diálogo con ellos es estéril ya que tiene como condición sine qua non la de la convocatoria de un referéndum de autodeterminación, es decir, saltarse la ley. El Gobierno socialista ya ha dicho que eso no va a hacerlo, pero el PSPV insistía hasta hace unas horas en tres conceptos aparentemente antitéticos, “el diálogo sosegado, el estado de derecho y la Constitución”, para abordar el problema catalán.

La declaración, que para ser aprobada, ha de serlo por unanimidad. Pero ha contado desde el principio con la oposición de PP y Ciudadanos, lo que ha hecho muy fácil que Compromís no llegara a retratarse. Todo, en plena operación de desmarque de Cataluña de Mónica Oltra, la líder de Compromís, por tratarse de un asunto que se considera “mancha” de cara a las autonómicas valencianas de mayo.

Muchos han interpretado que Oltra, polemizando con Carles Puigdemont a cuenta de sus “comilonas” mientras otros líderes independentistas están en la cárcel, marcaba distancias con todo el independentismo, aunque precisamente en esa comparación se podía leer un cierto reconocimiento a Oriol Junqueras contrastando su realidad a la del que fuera su presidente en Cataluña. O lo que es lo mismo, reconociendo coherencia a ERC, que al fin y a la postre es el único partido catalán que siempre ha sido independentista, en contraste con los antecesores del PDCat, que fueron muchos años autonomistas.

Por su parte, la síndica del PP, Isabel Bonig, ha aprovechado la sesión de control al president en Les Corts de este jueves para preguntarle su opinión sobre el derecho autodeterminación, la mediación, la aplicación del artículo 155 o si hay que indultar “a los golpistas” si son condenados, y le ha espetado a Puig que “no puede ser presidente de la Generalitat quien no cree en esta tierra y prefiere ser catalán de segunda a valenciano de primera”. “No puede ser presidente de la Generalitat quien pacta, insulta y critica a quienes acuden a una manifestación en defensa de la unidad de España, ni quien pacta con quien quiere catalanizar esta tierra”.

Al respecto, Puig le ha replicado que “nadie del gobierno apoya eso que usted dice que apoya”. “No es verdad. Ustedes están haciendo una campaña permanente intentando identificar un gobierno que defienda la Constitución y el derecho de los valencianos como si fuera aliado de no se sabe qué”, ha dicho.

Mientras tanto, los partidos separatistas catalanes se van a cobrar a su segundo presidente del Gobierno español en menos de un año. Primero fue Mariano Rajoy, víctima de una moción de censura impulsada por Pedro Sánchez y el PSOE con apoyo de un amplio elenco de partidos y coaliciones, y ahora va a ser el propio Sánchez quien pruebe su propia medicina con la retirada del apoyo de ERC y PDCat a los PGE para 2019. ¿Aprenderán la lección las fuerzas mayoritarias en las nuevas Cortes tras las próximas Generales?

 

 

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